El señor Guillermo de Alba Enríquez y su esposa Gloria Fragoso montaron una guardia junto al ataúd con el cuerpo de su hijo, Guillermo, de 20 años de edad, durante una misa celebrada en el templo Del Carmen, ayer a las tres de la tarde.
La misa de cuerpo presente, con la iglesia llena de familiares y amigos, tuvo lugar justo al cumplirse un día del deceso del joven.
Memo falleció el miércoles aproximadamente a las 3:30 de la tarde, acribillado junto a Luis Fernando Castro Amézcua, de 19 años, en el bulevar Tepic-Xalisco, mientras viajaban en una camioneta Ford Lobo color amarillo.
A las numerosas versiones de que se trató de una confusión de quienes cometieron el asesinato, el procurador General de Justicia del Estado, Óscar Humberto Herrera López señaló ayer a un medio de información nacional que ninguno de los dos muchachos tenía antecedentes por vínculo con alagún delito.
El papá del ahora occiso, Guillermo de Alba Enríquez anteriormente laboró en el Sistema Integral de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) y luego pasó a la Comisión Estatal del Agua (CEA), como coordinador de supervisión de obras.
Por su parte, la señora Gloria trabaja en la Universidad Autónoma de Nayarit.
VIOLENCIA A JÓVENES
Los asesinatos de Guillermo de Alba y Luis Fernando Castro ocurren en días en que han fallecido, también de manera intencional, violenta, personas muy jóvenes, sin contar los de otros con más años.
Por ejemplo, ayer se conoció que la muchacha que el domingo fue asesinada a machetazos cerca del poblado San Cayetano, municipio de Tepic, residía en Xalisco. Llevaba por nombre Natalia López de Jesús y apenas tenía 18 años.
Como se conoce, el lunes 18 también fueron hallados los cuerpos de otras dos mujeres, tía y sobrina, de 24 y 15 años, respectivamente, en la zona del poblado El Refugio.
Además, el viernes pasado se localizó otro cadáver, de una mujer de 22 años, también estrangulada, y ese mismo día se encontró otro cuerpo, de un joven, en el ejido de Puga.