Por Óscar Verdín Camacho
El señor Francisco Soria Valdivia, de 75 años, fue atropellado la semana pasada en Pochotitán, municipio de Tepic, y se le internó en el Hospital General. Este día continúa en terapia intensiva. Personal médico indicó a sus familiares que requerían donadores de sangre para recuperar la que se le suministra, y el viernes trajeron a varios muchachos, e igual este lunes, pero la sustracción de la sangre no fue posible por el paro laboral de los empleados afiliados al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud, Sección 31.
Nosotros trajimos a los donadores, dos días les hemos pagado porque dejaron de trabajar y mire, indica a este reportero un familiar de Soria Valdivia.
Así las historias se repiten.
Otra señora es encontrada afuera de la sala de urgencias y cuenta que desde el sábado tiene a un familiar, también en terapia intensiva, y tienen que salir a comprar la medicina porque en el hospital no hay.
Sí hay doctores, la atención se le está dando, pero no hay medicina, cuenta la angustiada mujer.
Por su parte, una joven pareja es localizada una vez que la mujer fue dada de alta después de dar a luz.
Ahí adentro hay muchas carencias, no hay suficientes camas, ni medicina. Hay mujeres a las que se les da de alta inmediatamente después que tienen a sus hijos, no se les pasa a piso al menos 12 horas para ver como están.
Así, este lunes continuó el paro laboral que inició el viernes 22.
En la puerta de acceso al área de Cancerología hay un letrero cruel: únicamente se atenderá a pacientes de radioterapia y quimioterapia. Consultas se reprogramarán. Llamar 01-800-8522552.
Un trabajador del área de mantenimiento describe que la mala administración en la Secretaría de Salud es tal que el Hospital General puede colapsar en un área técnica: no hay mantenimiento a las calderas, están llenas de hollín; antes eran limpiadas cada tres meses y ahora hace más de un año que no se hace, lo mismo pasa con la planta de luz, que hace unos meses ya falló en una noche.
REUNIÓN CON GOBIERNO
Aunque el mismo viernes el gobernador Ney González Sánchez ofreció al sindicato la cabeza del entonces secretario de Salud, Omar Reynozo Gallegos, lo cierto es que el paro ha venido a reafirmar la pus existente en la administración de esa secretaría primordial.
Por la mañana, la dirigencia sindical convocó a conferencia de prensa e insistió que la atención de urgencias continuaba igual, lo mismo que a pacientes como diabéticos, hipertensos, con cáncer y afecciones graves, se indicó en un comunicado.
Insistieron en que diversas prestaciones laborales no han sido cubiertas, y se exigió también la salida de otros funcionarios de la Secretaría de Salud.
Poco después de las 12 del mediodía, la dirigencia sindical inició una reunión con el secretario General de Gobierno, Roberto Mejía Pérez, la primera desde que inició el paro.