La huesuda llegó de repente,
Al Lic. Malilla vilmente agarró,
Quiso quejarse en PUNTA NEGRA
Con labia y filosofía,
Pero calaca no sabe de esto,
Y lo llevó a tumba fría
-Ahora si, le dijo la flaca-
Conmigo ni te alborotes
Ya me di cuenta
Que para todo pides chayotes
Y presurosa calaca partió
Porque había mucho ruido,
No eran calaveras del PRI
Solo de otros partidos.
Un epitafio reza en tumba fría:
Aquí descansa el Lic. Malilla
Que como redactor fue valiente,
Todos sus detractores
Le pellizcaron los dientes