Por: Juan Carlos Ceballos

Tras señalar que se debe legislar sobre bases solidas para evitar que día a día sigan brotando personas que cometen delitos muy graves a muy temprana edad, el Magistrado presidente del TJA José Martin Mayorga Martínez, sentencio que bueno la justicia para los menos siempre tiene que verse de una manera especial y dentro de un contexto integral, debe hacerse análisis de la individualidad del individuo y, del grado de escolaridad.

Consideró que los menores merecen una atención especial pues por la propia disposición de la ley no han alcanzado un grado de madurez, que les alcance a comprender toda las clases de consecuencias que puede traer una conducta irregular, incluso no se le llama delito si no infracción, y son menores infractores, esto quiere decir que el estado mexicano debe tratar de legislar sobre bases muy solidas para no tener delincuentes desde los 12 o 13 años todo es un asunto que tiene que ver con estudios de personalidad y que cualquier reforma que se haga tiene que pensarse detenidamente y saber que se esta apegando a la norma institucional.

Mayorga Martínez señaló que los menores son presa fácil porque la delincuencia organizada, o sea los adultos, lo ven como la posibilidad de cometer delitos y quedar impunes, el gobierno es defensor de los menores y ellos lo ven como una conveniencia, aparte como victimas, todo esto debido a la pobreza a la orfandad, que todavía son presa fácil y los utiliza como señuelos la delincuencia organizada.

Sentencio que le queda claro que cualquier legislación que se llegue a aprobar para establecer o reducir la edad de la comisión de delitos, significaría que tenemos ya las penales que se constituyen escuelas de la delincuencia y que se tiene que pensar en una política integral de reformatorios, a fin de que los menores tengan una debida atención en centros de resguardos y custodias y puedan ser tratados con psiquiatras, porque son victimas de personas sin escrúpulos que se dedican a la delincuencia organizada, aparte victimizarlos mas con penas que pueden ser graves cuando la madurez o grado de experiencia de estos menores no es plenitud.

Agregó que esto se empeora mas si se le agrega que no han pasado por una escuela primaria o aula universitaria y menos tendrá un conocimiento universal de lo que ocurre a su alrededor, por eso el legislador debe ser muy cuidadoso por la norma que se pida para menores infractores, se sigue diciendo así y no menores delincuentes creo que seria incongruente el termino, debe ser una reforma muy integral valorando todos los grados de madurez, de escolaridad y social ver de donde vienen si son niños que nosotros mismo hemos enviado a la calle y gracias a nuestro país que aunque tenemos grandes riquezas naturales y que no podemos salir del bache la marginación y la pobreza de redunda en mayor pobreza.

El Magistrado agrego que en los reformatorios hace falta un chequeo en los casos que salen de las cárceles de menores o centros de tutela, y se requiere que realmente se verifique que están siendo reintegrados a la sociedad, porque luego resulta que ni con la carta de antecedentes penales te quieren dar empleo, es grave que no se tenga una unidad de seguimiento, no se tiene un seguimiento de las veces que la persona es reincidente podríamos decir que las penitenciarias carcelarias se vuelven escuelas del delito y no para que el ciudadano tenga la capacidad de sacar adelante su familia con el fruto de su trabajo o del esfuerzo.