La Comisión de Defensa de los Derechos Humanos se manifiesta a favor de la erradicación de la violencia en las escuelas y en forma coadyuvante exhorta a las autoridades educativas a concentrar acciones preventivas para garantizar los derechos de las niñas y los niños en los planteles educativos.
Partiendo del principio de que la niñez es el motor del crecimiento de nuestra sociedad, el presidente de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos (CDDH), en el estado de Nayarit, Huicot Rivas Álvarez, instó a las autoridades a impulsar el desarrollo físico y mental, así como la participación plena de la familia en las escuelas, para asegurar el principio de sus libertades fundamentales.
Es importante que los niños y las niñas conozcan sus derechos y obligaciones a temprana edad y que los padres de familia fortalezcan los valores en el hogar, en virtud, informó que a lo largo del año pasado y el que comienza, la CDDH, sostuvo charlas de divulgación en los planteles de nivel básico (preescolar, primaria y secundaria) así como de nivel bachillerato dándole fuerza a la prevención del bullying.
Cabe mencionar que el acoso escolar, también conocido como hostigamiento escolar, incluso, por su término inglés bullying, se manifiesta con el maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado.
En este sentido, Rivas Alvarez, subrayó que es esencial fomentar entre los niños y las niñas una cultura de paz, de sana convivencia y armonía en todas las esferas de la vida que permitirá robustecer valores como el amor, el respeto, la solidaridad, y la responsabilidad social.
Dijo que la CDDH queda atenta en recepción de cualquier tipo de quejas que atenten contra la integridad de las niñas y los niños en las escuelas, e insta a las autoridades a establecer medidas y políticas necesarias para proteger la integridad física, moral y psicológica de los infantes.
Por otro lado, el ombudsman en Nayarit exhortó a los diversos integrantes de la sociedad a que desde sus campos de trabajo generen acciones que permitan a la niñez nayarita a crecer alejados de entornos adversos a la cultura de respeto de los derechos humanos, como las adicciones y las conductas delictivas.