Por: Lic. Javier Durán
Si yo pudiera decir todo lo que pienso de la política y de los malos políticos que hay por montones, me censurarían los medios de comunicación y los agraviados podrían atentar contra la integridad física vida de mis seres queridos y contra la mía propia.
Si pudiera publicar las desviaciones y perversiones sexuales que se pagan con recursos públicos, tendría que irme a vivir a otro estado y además, destruiría muchos matrimonios. Por lo que pese a que todo mundo sabe las cosas que se hacen, a todos les conviene callar y ser cómplices de esto que está mal y que cuesta muchos miles de pesos al gobierno. ¿Conviene acallar las voces de la dignidad y la moral con tal de conservar el trabajo y ganar algunos bonos extras?
Si tuviera la oportunidad de publicar las fotos y los acontecimientos que se dan en la Riviera Nayarit, lugar donde se gasta el dinero de los contribuyentes a manos llenas por parte de funcionarios del gobierno estatal, la sociedad podría y debería linchar a los que hacen esto cada trienio y sexenio, para terminar de una buena vez con la clase política tan malvada y perversa que tenemos.
Si alguien me diera la oportunidad de publicar, sin sufrir ningún tipo de daño la cantidad de dinero desviado para uso personal de algunos servidores públicos y la adquisición de bienes muebles e inmuebles con el dinero que seria utilizado para mejorar la calidad de vida de los nayaritas, nos encontraríamos que existen personas que llegan al gobierno (llámese municipal, estatal y federal) con una mano por delante y otra atrás y salen hinchados de tanto dinero que no se lo podrían gastar en todo lo que les resta de vida. Con carros y camionetas para cada integrante de la familia, con casas y edificios de rentas por doquier. Con negocios muy lucrativos adquiridos con dinero ajeno y todavía con el descaro de seguir en la búsqueda de nuevos cargos en la administración publica. Que descaro, ¿no creen?
Si hubiera algún medio de comunicación capaz de publicar el uso que se le da a las oficinas del poder ejecutivo, legislativo y probablemente también del poder judicial, nos daríamos cuenta de cuantas secretarias, amigas y visitas a estas oficinas, salen embarazadas de estos lugares. Manchando la imagen del gobierno y echando por los suelos la calidad moral y ética de nuestros representantes.
Si pudiéramos publicar la lista de diputados, secretarios de despacho, directores y administradores que llegan a sus oficinas diciéndole a sus esposas o parejas que tienen mucho trabajo pendiente y supieran que llegan a darle vuelo a la hilacha, se comprendería porque si el esposo o esposa trabaja tanto, no dejamos de ser un estado jodido; o un municipio a punto del colapso económico y material.
Si alguien pudiera revelar las intrigas y la forma de ponerse de acuerdo de los políticos en contra de los ciudadanos en la oscuridad de la mente perversa de cada uno de ellos, creeríamos menos en los políticos de lo que ya creemos.
Que tal sin en lugar de la lucha contra la delincuencia, el presidente Felipe Calderón hubiera decidido meter a la cárcel a todos los políticos corruptos y aquellos que describimos anteriormente, los mexicanos estaríamos mas agradecidos con él y por supuesto que seguiríamos votando por el partido que lo postuló (en este caso por el PAN), siempre y cuando se siguiera con esta limpia que mejoraría en gran manera la calidad de vida de los mexicanos y nuestro país seria uno de los mejores a nivel nacional.
La clase política es cada vez más decepcionante, más burda, más animalesca. La clase gobernante no representan la voluntad de la mayoría, son las minorías las que deciden quien gobierna. Por eso las injusticias que a diario vivimos los ciudadanos.
Alguien debe hacer algo, por lo menos, desde mi cuartel de ciudadano trataré de denunciar lo que se pueda, de los abusos de los señores del poder.
Mi correo; guillotinakora@yahoo.com.mx