Por: Luis Chávez López

Preocupante para la dirigencia nacional del PRI y para quien tiene la responsabilidad política de esta entidad, es el riesgo de una fractura al interior del partido tricolor que a unos días en que se den a conocer las bases para que sus mejores cuadros se inscriban en el proceso de selección de candidatos a diversos cargos de elección popular, hoy parece que todos andan de la greña y no hay nada que unifique.

La multitudinaria marcha registrada el sábado pasado dio muestras que al interior del PRI hay descontento por las formas en que la actual dirigente Griselda Esparza, ha hecho designaciones y tomado decisiones importantes que en opinión de muchos priístas, como los diputados con licencia Julio Mondragón y Pablo Montoya de la Rosa, debieron de hacerse previa consulta con el Consejo Político por ejemplo, que como usted sabe es el órgano por donde todo debe pasar.

Pero también la marcha del sábado fue un llamado para quienes pretenden meter mano negra al proceso interno de selección de candidatos a cargos importantes como el de Gobernador, para que se abstengan de hacerlo so pena que se profundicen las diferencias y la división, que harían del PRI un partido vulnerable para los comicios de este año.

Ya vio usted la opinión hecha pública por el senador con licencia Raúl Mejía en ese mismo sentido a la que se unió con todo Gerardo Montenegro, al son de la estructura magisterial que abarroto las calles.

El sábado que los senadores con licencia Gerardo Montenegro y Raúl Mejía salieron juntos a las calles con otros dirigentes sindicales y de organizaciones de clara filiación priísta, encabezando esta protesta, hicieron además el reclamo de que el proceso de selección debe manejarse de conforme a los lineamientos de su partido, con transparencia y sin la intromisión de quienes desde la administración pública estatal, han metido su cuchara.

La marcha fue para llamar la atención del nuevo dirigente nacional del PRI, Humberto Moreira, para que de una vez por todas definan el mecanismo de selección interna para elegir al próximo candidato del PRI a la gubernatura, proceso en el que seguro serán inscritos el ex alcalde de Tepic, Roberto Sandoval Castañeda; los senadores con licencia Raúl Mejía, el candidato del magisterio y Gerardo Montenegro Ibarra, además no duce que Alejandro Galván, dirigente estatal el Instituto Político Empresarial del PRI, se anote.

NO HAY, NO, NO HAY Y aunque se dice que platicaron allá en el DF, Gerardo, Raúl y Roberto con el profe Humberto Moreira, hasta el momento no hay reglas claras de participación política y más de algunos de estos cuadros prefieren no moverse porque saben que corren el riesgo de ser inelegibles por el árbitro de esta contienda, el Consejo Estatal Electoral.

Sin embargo los tiempos para hacer campaña son muy cortos, comenzarían a partir del 14 de marzo y se dice que será finales de abril próximo cuando, de acuerdo a la convocatoria priísta, se sabrá quién tendrá la confianza del priísmo para ser el candidato del PRI a la gubernatura de Nayarit.

Los tiempos pues son cortos y de ahí que todos están nerviosos pero no dejan de moverse allá en el DEFE, tocando las puertas n el Senado, en la oficina del profe Moreira allá por el rumbo de Insurgentes Norte y otras para ser tomados en cuenta.

Y bueno mire, no todo es división pues Raúl y Gerardo se unieron para encabezar una manifestación, en tanto que priístas como Alejandro Galván demandan que se abone a la unidad.

Por lo pronto poco se sabe de lo que Moreira dijo a los tres aspirantes, no se ha filtrado mucho ni se sabe bien a ciencia cierta qué acuerdos tomaron. Lo que si le digo, de eso hay certeza absoluta es que aún no hay nada para nadie.