* Dicta juez federal auto de libertad con las reservas de ley a favor de Francisco Javier Guerrero Cervantes.


Por Óscar Verdín Camacho


El ex director de la penal de Tepic, Francisco Javier Guerrero Cervantes recuperó la libertad ayer por la tarde, seis días después de que se entregó en la delegación en Tepic de la Procuraduría General de la República (PGR), para enfrentar un juicio que se le seguía por el delito de evasión de presos.

El juez Primero de Distrito de Procesos Penales José Clemente Cervantes, dictó auto de libertad con las reservas de ley a favor de Guerrero, el cual fue notificado a la 1:30 del mediodía, aunque esperó más de hora y media para salir de prisión, por los trámites respectivos y porque uno de sus hijos iría por él.

De hecho, el muchacho arribó cuando este reportero dialogaba con su papá. Una sonrisa, un abrazo estuvieron presentes.

Según Guerrero Cervantes, el auto de libertad fue decretado por lo ya plasmado aquí a principios de semana: no hubo dolo ni intención alguna, sino un grave error cuando hace dos años se dejó en libertad a un reo, pero el cual meses después fue reaprehendido gracias a información que el mismo ex director y Luis Ernesto Lara Salazar proporcionaron sobre su paradero.

Lara, ex jefe jurídico de la penal, actualmente está prófugo. Francisco Javier Guerrero cree que su liberación podría animar a Lara a entregarse y enfrentar el juicio.


REFORMAS DE ESCRITORIO, NO


Guerrero apunta que si como director conoció el sentir de muchos reos, en los últimos días, preso él, ha tomado mayor conciencia de esta situación.

Lo más sagrado del ser humano es la libertad, dice.

Apunta un no más a las reformas de escritorio y pide, por ejemplo, que se obligue a los defensores de oficio, tanto del fuero común y fuero federal, a que estén cerca de los reos.

Y en cuanto a los jueces, añade, deben implementarse medidas que los castigue para que los juicios sean agilizados y se cumpla que, efectivamente, la justicia sea pronta y expedita.

Señala que en estos días saludó a un reo, al que conoció como director, que lleva cuatro años preso y aún no está sentenciado.

De camisa roja en manga corta y pantalón de mezclilla, insiste: me siento bien, me siento tranquilo por como se dieron las cosas. Ahora hay que trabajar para cambiar los procesos en el sistema judicial. No debe haber más reformas de escritorio.