*Los cenopistas reclaman respeto a los acuerdos tomados con Moreira

*Sacan a empleados del PRI; con galletas de animalitos y café pasaron la noche

*Hay una especie de persecución inquisitoria contra Pablo; Raúl regresa a su escaño

Por Luis Chávez López

Ardió Troya en el PRI Estatal cuando decenas de militantes adheridos a diversas organizaciones de la CNOP, decidieron hacer justicia por su propia mano y a su manera, tomaron la sede del PRI Estatal y además exigieron la salida de Griselda Esparza, por prestarse a chuecuras que afectan la vida interna del PRI y al proceso interno de selección de candidatos a diversos cargos de elección popular.

El pleito es por las candidaturas, pues los cenopistas reclaman que no se han respetado los acuerdos tomados con Humberto Moreira, en el sentido de que habría un buen número de diputaciones y regidurías no solo para la llamada ola roja sino para todos los sectores y organizaciones que son los pilares del partido tricolor.

Por ejemplo, advirtieron que un buen número de candidaturas a diputados son asignadas a la ola roja, lo mismo que regidurías en el caso de Tepic.

Y es que los acuerdos con Moreira fueron que diputaciones habría suficientes para el candidato a gobernador, en este caso Roberto Sandoval como para el magisterio y demás organizaciones y sectores.

Lo mismo en el caso de regidurías.

Aún más, advirtieron los cenopistas muy enojados que de imponerse una sola voluntad, la del mandatario estatal, eso podría provocar un encono mayor al interior del PRI y pone en riesgo el triunfo del PRI en las elecciones de julio próximo como ocurrió en el 99. Cuando naufrago el llamado PRI-Tanic.

OLA ROJA APAPACHADA. Y mire el enojo contra Griselda y la ola roja es tan profundo que muchos de los cenopistas advierten que son gente que no tiene presencia en el PRI, que muchos de ellos han sido funcionarios estatales que llegaron con una mano atrás y otra adelante y hoy son millonarios.

Es más que se ha privilegiado tanto a la ola roja con candidaturas que se ha hecho a un lado a la gente de los sectores y organizaciones del PRI como la CTM y claro la CNOP.

Por ello ayer sacaron a todo el personal que estaba aún laborando en la sede estatal del tricolor y le pusieron sellos y candados a la puerta principal y con galletas de animalitos y café que ofreció Acebo llevar, muchos de ellos pasaron ahí la noche y buena parte de la fría madrugada hasta hacer que impere la ley y el orden entre los priístas.

Claro hubo quienes propusieron que saliera una comisión de dirigentes cenopistas y los que se sumen en cuatro camiones, hacia la sede nacional del PRI, allá por Buenavista para pedirle a Moreria ponga ordenes, que se respete su palabra empeñada de que habría democracia, que la repartición de candidaturas sea transparente y se aplique la encuesta que se dijo, porque hasta donde se sabe, no hay nada, de nada. La encuesta sencillamente no existe.

Por lo pronto y derivado de estas diferencias ayer corrió como rumor que habría renuncias masivas de priístas en este proceso y trascendió la molestia de un valioso cuadro como Pablo Montoya, pues puerta que toca, puerta que le cierran.

Inexplicable, pero todo indica que hay una especie de tribunal inquisidor en su contra y las cosas andan tan de la patada que ya de plano Raúl Mejía, ve que no habrá modo de una diputación plurinominal en su horizonte político y mejor prefiere regresar a la quietud de su escaño allá por Reforma y avenida Guerrero, en El Caballito.

Lo grave es que para los priístas inconformes el tiempo se agota pues la precampaña concluye este 14 de mayo, y no s ve que haya voluntad de quien manda políticamente en el PRI para que lo convenido se respete y con la toma de la sede estatal del PRI, las posturas se polarizan y hay riesgo de fractura.