*La marcha de ayer demostró que hay diputados y autoridades que viven ajenos al pueblo
*El General García García si escuchó a los comerciantes que angustiado le pidió protección
*Dormidos en su curul, los diputados no quisieron o tenían línea de no recibirlos
Por Luis Chávez López
Fueron miles los locatarios del Mercado de Abastos, sus amigos, familiares pero también ciudadanos preocupados por el cáncer en que se ha convertido la inseguridad en una entidad que hasta dos años era medianamente tranquila, para convertirse en un verdadero estado de guerra, donde al parecer la fuerza pública va a la zaga y la sociedad, como en este caso los comerciantes y muchos otros sectores, son quienes pagan los platos rotos.
Tepic pasó de ser una ciudad pacífica a ser una de las más violenta del mundo en los dos últimos años. Ahí están los datos oficiales que así lo consignan y nuestras vivencias como ciudadanos lo confirman.
Cansados de tanto abuso, amenazas, torturas, secuestros, robos y extorsiones, los dirigentes de los comerciantes se armaron de valor, se unieron y organizaron y decidieron salir a las calles, expresar su inquietud y con sus demandas, que son las de toda una sociedad sumida en este caos, hicieron escuchar su justo reclamo en las puertas del Congreso del Estado y fuera del Palacio de Gobierno.
INDIFERENTES. Lo triste es que a pesar del anuncio de la marcha, cuando los manifestantes llegaron a las puertas del Congreso no hubo diputados que los atendieran o al menos recogieran sus demandas.
La insensibilidad se hizo patente por los diputados quienes o no quisieron, o tenían línea de no recibirlos.
Cuando todo mundo preguntaba por los diputados por allá salió Lolo Galindo, quien quiso atenderlos pero lo único que se ganó por parte de los manifestantes fue todo tipo de criticas, burlas y los peores comentarios que usted se ha de imaginar.
Y es que a los ciudadanos ya no les gusta que los mismos diputados y demás autoridades, incluyendo las Judiciales, no les den la cara, sean insensibles a sus demandas y los vean con desdén cuando salen a manifestar una preocupación tan sentido y justa como es el reclamo a su seguridad personal, familiar, patrimonial a la que tienen derecho y las autoridades de todos los niveles están obligados a dar.
La gente ya está cansada de escuchar y no acepta a sus diputados y autoridades judiciales estatales y federales decir que en Nayarit, no pasa nada, que en otras partes del país pasan más cosas y que aquí son hechos aislados, o que las víctimas colaterales estaban también involucradas, aunque se trate de niños, mujeres o pacíficos adultos.
LOS RECORDARAN. La gente se cobra caro tanta indiferencia y todo mundo habrá de recordar a esta Legislatura por pasar por alto tan importante reclamo y para burlarse más sabroso, les cantaron las mañanitas como señal inequívoca de que el pueblo ya no aguanta que sus representantes sociales estén indiferentes, sumidos en el sueño de su cómoda curul, cobrando más de 130 mil pesos al mes, cuando su obligación es abanderar las causas populares.
Para no perder el tiempo con indiferentes diputados, la marcha continúo hasta Palacio de Gobierno donde no sucedió nada, es decir, ni los recibieron ni los escucharon. Eso si acordaron que para aprovechar la seguridad que hay en Palacio instalarán ahí un tianguis comercial para poder trabajar en paz y darles la seguridad robada a sus clientes y proveedores.
Los manifestantes que salieron a las calles con camisa o playera blanca, el color de la pureza y la paz, decidieron seguir hasta los cuarteles de la XIII Zona Militar, con la esperanza de que una autoridad los escuche.
¡EL GENERAL SI ESCUCHA! Y mire lo que son las cosas, ahí si fueron atendidos personalmente por el Comandante, Gral. Gilberto García García. quien escuchó sus demandas de seguridad y para evitar seguir siendo víctimas de la delincuencia y de la notoria indiferencia de las autoridades locales.
Al General le explicaron lo duro que es trabajar bajo la amenazas de un secuestro o para pagar el de un amigo o el de un familiar; le dijeron que hay ocasiones en que temen hacer una operación comercial por el temor a un robo o una extorsión, a recibir todo tipo de insultos y que viven bajo la amenaza permanente de perder la vida y no ver más a su familia.
Conmovidos le platicaron lo duro hasta la agonía que es tener a un hijo, una hija o un padre secuestrado, extorsionado, y que ante el dolor, el miedo y las amenazas, deshacerse del patrimonio familiar, rematarlo, para juntar dinero pronto y lograr el rescate del ser querido.
Los militares, el mismo General se estremecieron al escucharlos y aún más cuando los manifestantes comenzaron a entonar las gloriosas notas de nuestro Himno Nacional y hacerlo con mucho sentimiento, con el sentimiento por la libertad plena para vivir y trabajar en paz.
La verdad: que ejemplo de sensibilidad política y social demostró el General García García al escuchar a su pueblo que angustiado le pidió protección. En verdad como no querer y defender a una institución tan noble como el Ejército Mexicano cuyos mandos ayer demostraron a los nayaritas que están de su lado y que combatirán con todo semejante flagelo.
Y mire lo que son las cosas, tras platicar con el General García, los manifestantes se fueron más tranquilos, más confiados, serenos por la respuesta y olvidaron entonces la indiferencia y el desdén con que sus diputados y las autoridades les cerraron las puertas para no escucharlos, no oírlos y no comprometerse a decirles ni ofrecerles nada.