Una autopsia al sistema político estatal y los medios impresos vistos desde un caricaturista
“MAC”
Por : Miguel Angel Casillas Barajas
En el marco del día de la libertad de expresión que fue oficializado el día 7 de junio de 1951 siendo presidente de la república el Lic. Miguel Alemán Valdez y que garantiza la libre manifestación de las ideas por cualquier medio, de acuerdo al derecho constitucional que se establece en los artículos 6º y 7º de la constitución política de los estado unidos mexicanos y que también en nuestro estado la constitución del estado de Nayarit establece en su artículo 7º, inciso VII, plena libertad y respeto para la manifestación de las ideas en cualquier medio escrito o electrónico ( aunque a ultimas fechas hubo una enmienda que regula el uso del Internet como medio de expresión plural).
Es pues este ejercicio de la libertad de expresión muy polémico debido a que su interpretación todavía deja muchas dudas y aunque es el estado quien debe garantizar por obligación este derecho para todos los mexicanos, sin embargo, algunas de las ideas que son expresadas por algunos articulistas o caricaturistas son tomadas por algunos políticos, como una falta a la ética periodística, o como una agresión a la persona y en último de los casos como una falta de respeto a la moral y a la paz pública. Afortunadamente para bien del periodismo contamos con aliados tan importantes e influyentes como lo son los hombres de letras, poetas, artistas y escritores, gente intelectual que si sabe valorar éticamente el trabajo periodístico y por ende el de un caricaturista, como un aporte al arte y a la cultura de un pueblo.
El escritor Carlos monsiváis expresa sobre el tema lo siguiente: “uno de los privilegios de los artistas satíricos es el trastrocamiento de lo real, donde el sentido del humor depende del entrenamiento de la fantasía (que desemboca en sonrisas y carcajadas). Y de la habilidad para dislocar lo cotidiano o lo institucional”.
También el subcomandante marcos vierte su opinión sobre la caricatura en una entrevista para el diario francés Charlie Hebdo en el que trabaja el gran caricaturista del humor fino: Wolinskin, y dice: “Está claro que cuando termine esta guerra me consagraré a la caricatura. Los caricaturistas son los únicos seres de la sociedad moderna que son capaces de reírse cuando se ven en un espejo. Los políticos, cuando se ven en un espejo, ven a alguien que los escucha. Cuando una mujer se mira en el espejo, sonríe y se pone a llorar. Cuando un niño se mira, busca lo que hay detrás. Solo el caricaturista se ríe. El mundo sería mejor si fuera dirigido por caricaturistas”.
Y por último, mi opinión particular de lo que representa la caricatura para este servidor la podría definir de la siguiente manera: “La caricatura, es el idioma que entiende cualquier ser humano que habita este planeta. La lucha social y política de un pueblo, no puede entenderse sin la caricatura, ya que el caricaturista recoge la expresión plural de los ciudadanos y la transforma en sátira humorística, trastocando temas que el mismo pueblo quisiera expresar abiertamente, pero que no se atreve a hacerlo; uno, por no tener los medios a su alcance, dos, por respeto a la moral, o tres, por temor a ser reprimido”.
Bajo estos conceptos claros y precisos dispongámonos a analizar conjuntamente usted y yo amigo lector algunas etapas gubernamentales que me han tocado vivir como caricaturista, pues bien, el 5 de Diciembre del año de 1975 me encontraba dentro de la torre de rectoría apoyando de alguna manera a un grupo de estudiantes universitarios de la entonces “FEUN” comandada por el Lic. Ramón Rosas Olvera que habría tomado la torre de rectoría para presionar al entonces gobernador del estado Lic. Roberto Gómez Reyes, a que enviara el decreto al congreso declarando la Autonomía de la Universidad y así fue, con el decreto local No. 5759 se promulga la autonomía Universitaria, siendo el rector de ese periodo el Ing. Ricardo Vidal Manzo.
En este movimiento colaboré con caricaturas y el reparto de volantes y trípticos con los que manteníamos informados a los estudiantes y al pueblo en general sobre lo que acontecía en la universidad. Ahí estuve yo.
(PRIMERA PARTE)