Por Óscar Verdín Camacho
Me dejaron salir hasta después de las elecciones, así de fácil, señala Tomás Hermosillo Díaz momentos después de abandonar la penal de Tepic, donde estuvo preso los últimos tres años y nueve meses.
Acusado por los delitos de fraude y falsificación de documentos presuntamente relacionados con la venta de permisos de taxis, Hermosillo explica que su liberación se debió a un fallo de la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) que lo absolvió del primero de los delitos, por el que el Juzgado Cuarto Penal le había impuesto una condena de nueve años de prisión.
Sin embargo, le quedó firme una sentencia por falsificación de documentos, por un año y tres meses.
La libertad fue ordenada porque ya tenía tres años y nueve meses preso, con lo que cumplía de sobra la pena por falsificación de documentos.
Al mediodía de ayer, encontrado de manera circunstancial afuera de la prisión estatal, Hermosillo dice que está listo para volver a las andanzas y, de entrada, participará apoyando el plantón que mantienen policías estatales y custodios penitenciarios frente a Palacio de Gobierno.
Hace años, durante el gobierno de Rigoberto Ochoa Zaragoza, Hermosillo también fue llevado a la cárcel después de participar en movimientos de protesta.