Por Jorge González González.

Partidocracia, es un término que se utiliza para designar el sistema de gobierno en el cual, aunque teóricamente se vive en democracia, los actores principales y únicos del panorama político son los grandes partidos políticos. Éstos, a base de un simulado sistema democrático, que coarta las posibilidades de que los ciudadanos expresen su voluntad real, más allá de los partidos ya existentes, asumen la soberanía efectiva. Partiendo de la base de que los partidos son un mal necesario, los ciudadanos se van apartando de ellos. También, con este término, se define a la burocracia de los partidos políticos.

Y una prueba de lo anterior, la vivimos en Nayarit, plenamente, el pasado domingo 3 de julio, sobre todo si vemos lo sucedido en el Partido Acción Nacional. El PAN en Nayarit constituye el más claro ejemplo de partidocracia y burocratismo partidista.

Los lobos y los toñistas marearon a la señora Marta Elena García Gómez de Echevarría para que se ilusionara en que podía, fácilmente y con la mano en la cintura, obtener la titularidad del poder ejecutivo de nuestro estado. Así, ilusionada llegó, y ahora, desilusionada, ve el engaño con el que la manejaron el Talibán Carlos Hernández Ibarría y el Temo Cuauhtémoc Navarrete; el lobo Rafael Valenzuela Armas, el rata ex diputado 31 José Ramón Cambero Pérez, ambos, simples alfiles del Grupo Empresarial Álica y, por lo tanto, obligados a apoyar las aspiraciones políticas de Martha Elena García Gómez de Echevarría, incluso habiendo hecho a un lado, al precandidato panista Carlos Carrillo Santana; y hubo otros más de igual calaña, igual de dañeros y ambiciosos. Claro que, desde las precampañas y las campañas, se llevaron su tajada los dos más nefastos miembros de acción Nacional.

Trabajaron en grupos separados. Por un lado los lobos y por otro los toños. No hubo coordinación, pues sabían que no iban a ganar, pero sí buscaron los lobos, y con ahínco, las migajas de poder, mediante los cargos de representación popular, o de lo que cobran por dirigir al partido.

Pero vea usted, amigo(a) lector(a): Fueron tan flojos los panistas, que no lograron tener en su poder, del Municipio de Tepic más que 176 actas de las 1290 casillas instaladas. En esas condiciones, con qué cara querían defender la candidatura del grillo saltarín (del PRD al PAN), Amado Rubio, si no fueron capaces de cubrir las casillas de Tepic, donde, desde el 1996, estaba mejor organizado Acción Nacional. En ese año, el Municipio de Tepic se cubrió al 92%. Por eso señalo que había más organización en el PAN, antes que ahora; antes casi sin financiamiento público, ahora con los millones de pesos que recibe, tanto de la Federación como del Estado, pero, claro, todo lo utilizan los actuales dirigentes, en sus super sueldos y prestaciones. Efectivamente, como diría mi abuelo Margarito, no dan brinco sin huarache.

Y no pudieron tener más representantes en las casillas para, dado el caso, defender el voto, porque son unos voraces, que se quieren quedar con todo y no se abren al electorado, a los miembros del partido, a sus simpatizantes. Todo para ellos.

Y en todo el Estado dejaron descubierto más del 40% de las casillas, desde luego, por falta de militantes o simpatizantes del blanquiazul. Esto es, engañaron al Comité Nacional, a Gustavo Madero Muñoz, su Presidente Nacional, o quizá, se dejaron engañar, a través del enviado del centro, Lord Herbert Taylor Arthur, a quien compraron los lobos con comiditas y cenitas.

Ni modo, señora Marta Elena, alimentando el gusanito de llegar al poder, los lobos te utilizaron. Y los municipios y distritos que se ganaron por el PAN, habrá de reconocer que se debe, en gran parte, al trabajo de la diputada Ivideliza Reyes Hernández, ya que la mayoría, tanto de municipios, como de distritos, se encuentran en la zona de influencia de la diputada. Y por qué no decirlo, en algunos casos, se debió a la mala actuación de algunos de los presidentes y diputados salientes. Y mucha de la votación estatal para la señora Marta Elena, se debió a ese cansancio de los ciudadanos de la forma que para gobernar, tiene el actual titular del ejecutivo.

De Tepic, se ganó el Distrito I, que es uno de los que tienen, mayoritariamente, pobladores de clase media, por no comprender zona suburbana o rural, pero sólo pudieron acomodar a dos regidores por el principio de mayoría relativa.

En fin, ya habrá oportunidad de analizar a mayor detalle cada una de las elecciones de ayuntamientos y de diputados.