Por Brígido Ramírez Guillén*
Aún no concluía el proceso interno en el Partido Revolucionario Institucional en que se procedía a seleccionar y nominar precandidatos y posteriormente candidatos a la gubernatura, diputados, presidentes municipales y regidores cuando ya se hablaba de cicatrizar las heridas causadas por las innumeradas inconformidades en los priístas a raíz de las listas finales de los escogidos, no conformes porque se descartaban a gente valiosa, con experiencia política, con carrera partidaria, con mejor posicionamiento. Vinieron los tiempos en que el mismo partido tricolor designó a algunos de sus cuadros con cierto tacto político que se encargarían de platicar, hablar y hablar, con aquellos resentidos y convencerlos del por qué se dieron así las cosas, del por qué se tomaron ciertas determinaciones, que beneficiarían directamente al instituto político, dejando a un lado intereses personales y hasta de grupos. Al parecer esa labor de cicatrizar heridas tuvo sus buenos efectos, pues al llegar al último tramo de la carrera electoral no se vieron movimientos discordantes en las bases y directivos, sino que se sintió una mayor unidad al interior del propio partido, y así se enfrentó a los vaivenes de las decisiones que se presentan en el momento de elegir a los candidatos de mejor preferencia. Pasaron los comicios del tres de julio en orden, con tranquilidad, con una presencia copiosa de electores, sin incidentes de consideración, con funcionarios electorales que cumplieron fielmente su responsabilidad. Todo aparentaba que tendríamos unas elecciones limpias, ausentes de inconformidades, pero luego surgieron voces aisladas, sin que se llegaran a contratar en los partidos políticos, de compra de votos, de acarreos de votantes, del manejo de grupo de jóvenes que hacían labor de convencimiento para sufragar a favor de determinados candidatos, del cruce de boletas limpias por ya cruzadas y tantas otras cosas que afectaban a una jornada que a simple vista se mostraba transparente. Un grupo de la iniciativa privada se hizo eco a los dichos que corrieron de boca en boca en gentes de la sociedad, a tal grado que amenazaban con pedir la anulación de las elecciones, sin encontrar ningún respaldo de otras organizaciones, pero sí, encontrar ningún respaldo de otras organizaciones, pero sí, el repudio del presidente estatal del PRI, diputado Manuel Cota. El Partido Acción Nacional calló al conocer los resultados electorales, que se refirieron a su candidata Martha Elena García, sin embargo se inconformó en cuanto a la elección municipal, reclamando el triunfo de su abanderado Amado Rubio, que al final de cuentas, una vez hecho el recuento de voto por voto, se le dio el triunfo al panista Héctor González Curiel y su constancia de mayoría por el Instituto Estatal Electoral. En esa aparente tranquilidad que se observa en el ambiente nayarita, después de las elecciones del tres de julio, hay muchísimas heridas en miles y miles de ciudadanos que creyeron captar las serias anomalías y maniobras que enturbiaron la jornada electoral y desfiguraron la democracia, y esas heridas hay que cicatrizar, las de ese pueblo que requiere estas unido para avanzar, como lo anunciaban, no solo uno, sino todos los candidatos que participaron en la contienda pasada. Ya los partidos políticos quedaron a un lado, ahora los nayaritas tendrán autoridades que deben responder a sus promesas y programas de trabajo, con responsabilidad y honestidad. Todos los candidatos que pasaron la prueba, apoyados por los electores, ya cuentan con sus constancias de mayoría convirtiéndolos en electos como gobernador del Estado, presidentes municipales, síndicos y regidores, en espera de las tomas de posesión para ejercer su función. De ahí, Roberto Sandoval, a partir del 19 de septiembre del 2011 gobernará Nayarit con un Congreso del Estado priísta, pues la comparación de este quedará así: dieciséis legisladores de extracción del partido Tricolor; siete del Partido Acción Nacional, dos de la Nueva Alianza, dos del PRD, uno del Verde Ecologista, uno del Partido del Trabajo y uno de Convergencia. Además, el partido blanquiazul quedó en primer lugar en número de presidencias municipales, con diez; el PRI en segundo con ocho, una para el PRD, la de Santiago Ixcuintla y la de Tecuala para el Verde Ecologista. A otro tema Los trabajadores de la administración pública federal y estatal agremiados en las distintas organizaciones sindicales afiliadas a la FEDESSP, se están manifestando en una enérgica protesta e inconformidad con los funcionarios públicos que en lo que va el actual sexenio federal han estado al frente de la Dirección General del ISSSTE, concretamente se refieren a Miguel Ángel Yunes Linares y al licenciado Jesús Villalobos López, este en funciones como Director General, debido al enorme deterioro de los servicios que brinda el instituto principalmente en lo que corresponde a la atención a la salud, rubro que no obstante su enorme importancia hoy está colapsado. La Federación Democrática de Sindicatos de Servidores Públicos en Nayarit, dirigida por José Manuel Quintanilla Renteria, junto con los secretarios generales de las secciones 20 y 49 del SNTE, Roberto Ávila Arciniega y Miguel Ángel Mú Rivera, líderes de los sindicatos de la SCT, de la Sedesol, entre otros, también se inconformaron ante esta situación Denuncian que en nuestro estado se cuenta con un hospital de segundo Nivel, cuyo servicio ha sido calificado por los derechohabientes como pésimo; de igual forma persiste un exagerado desabasto de medicamentos. ¿Cómo se designaron o licitaron los más de ocho mil millones de pesos que debían ser para mejorar los servicios de salud del ISSSTE? Hasta la próxima. *Decano del Periodismo en Nayarit.