Por Fernando Gutiérrez Meza
Platicaba con un periodista de esos que disfrutan de la bohemia y las buenas viandas sobre el panorama que se observaba con los cambios de gobierno, y comentaba que habían varios conocidos con capacidad, trabajadores y conocedores del gremio relacionado con la comunicación, que sonaban muy fuertes para obtener cargos de coordinadores y directores tanto el gobierno estatal como en el municipio, y repentinamente surgió el nombre del -caballero- como le llamaban a don Pablo, padre del ahora gobernador electo de Nayarit, Roberto Sandoval Castañeda.
Me comentaba el comunicador que actualmente pasa los 60 años y que le tocó vivir, convivir y beber tanto en aquella época como ahora, que tanto a él como otros periodistas de esa edad, tuvieron la fortuna de conocer a don Pablo Sandoval Oruz, padre de Roberto, y la expresión sobre su persona fue de camaradería y cariño.
El Caballero en comento (qpd), dicen era un bohemio de afición, que siempre hizo amigos y conoció muchísima gente tanto del gremio en que se desenvolvió que fue el de los tablajeros, los mismo que los comerciantes y periodistas de aquellos años que eran sus clientes y lo reporteaban, pero había otros de más nivel y con esos disfrutaba de los tragos.
Me decía el compañero periodista del que omito el nombre por aquello que se moleste, que en varias ocasiones el –Caballero-, lo invitó a su domicilio allá en la colonia Morelos, a donde eran pocos los que tenían acceso, pero dice, yo era uno de los privilegiados y disfrute de esa distinción, y precisamente, es donde tuve el gusto de conocer a Roberto, que en aquellos ayeres era un chamaco, que se notaba el cariño que se sentía por su padre, el muchachillo era atento y acomedido, refiere.
Dicen que recordar es vivir, y la verdad es que el comunicador disfrutaba agradablemente de un café cuando me platicaba y yo atento escuchaba esa plática relacionada con el papá de quien en próximos días habrá de llevar las riendas de la política nayarita, me refiero a Roberto Sandoval Castañeda.
Seguramente muchos podremos tener opiniones encontradas en torno a Roberto Sandoval Castañeda, pero con los antecedentes y comentarios positivos en torno a su familia, no hay duda que el hoy gobernante tiene buenas intenciones para el desarrollo y bienestar de Nayarit.
Aunado, que obviamente habrá de hacerse de un buen equipo de colaboradores tanto algunos que estuvieron en el gabinete municipal, como otros que han desempeñado cargos en otros lugares, y lo han realizado en forma positiva tanto en el área de prensa como en otros lugares, en que seguramente tendrá que analizar debidamente los perfiles y como dice el refrán más sabe el diablo viejo qué por diablo, aunque también ha sido notorio que los jóvenes han tenido prioridad, ejemplo, las muchas caras nuevas que tuvo en el municipio.