Por: José Ma. Narváez Ramírez.
Desde que el hombre tuvo uso de razón y nació el afán de atesorar riquezas, (derechas y chuecas) como razón de justificar la aparición de la moneda (o del trueque), todo viene subiendo en forma directa y lo único que baja es la nata de la leche y la tasa de empleo.
Porque la temperatura sigue elevándose en forma peligrosa que hasta llega a poner en peligro la vida en el planeta Tierra, ya que el sobre-calentamiento de la corteza nos lleva a forciori a fenecer achicharrados o ahogados por el deshielo que aumentará varios metros el nivel de los mares, si antes no nos matan de hambre nuestros politiqueros abusivos y ambiciosos.
Surge de por ahí de las huestes perredistas, Pavel Jarero, que triunfó en las lides recientes electoreras, por amplio margen y gobernará por tres años al municipio de Santiago Ixcuintla. Anunció que bajará un 30 por ciento su sueldo; tendrá el cabildo en contra pero cuando menos tiene buenas intenciones (que ojala no sean contaminadas por la gente indeseable que lo rodeará y tratará de inculcarle ideas tipo Pipiripao, de todo para el vencedor y pura madre para el gobernado).
En ese mismo tenor andan los compañeros del Presidente del Poder Legislativo, diputado Armando García Jiménez, que de todo se acuerdan, menos de bajarse los sueldos un 60 por ciento para que les ajusten los centavos para ayudar a sus respectivos distritos –de los que menos se acuerdan- y al parecer están puestísimos a cobrar su primer mensualidad de más de cien mil chuchulucos y que nadie se atreva a cuestionarlos porque allá en México acaban de lanzar una iniciativa de ley en la que se amenaza con meter al bote al que se atreva a lanzarles una acusación esperamos que infundada, porque se va a desatar un diluvio de ataques contra los diputados que no trabajen por sus representados y nada más sigan levantando el dedo y extendiendo la manita para cobrar un dinero que más necesita el pueblo que ellos.
Recuérdese aquella medida que -dicen- implementó el Pipiripao, de recortarse un mes de sueldo y lo puso para comprar el material que sirvió para tapar los baches de una calle de Santiago Ixcuintla Por eso debemos exigir que le hagan caso a Pavel Jarero y todos los funcionarios acepten de buena gana bajarse –no los chónes- sino los sueldos, para que ajusten los dineros cuando menos para pagar a los compañeros de aventura –sean del partido que sean-.
Pero la vemos muy difícil, porque dijo el Cora Marismeño: Ni que fueran tan tontejos
Por eso los empleados que tienen el deber de apagar las luces -de día- en los lugares de recreo –como el Parque Morelos y La Loma, en Tepic, por citar dos de los principales-, la dejan encendida para que aumente el caudal que tendrá que pagar el Toro Pesado que viene a substituir a Georgina en el Ayuntamiento, en donde empezará por cantar la rola de José Alfredo que dice: cuantas luces dejaste encendidas yo no sé como voy a-pagarlas
Pero Control.. Señores Control él sabe entonar este tipo de canciones y ya verán como se saca de la manga el as de oros que se ocupa para pagar tanta lana Por aquello que reclamaban en el informe de doña Georgina, las huestes de Águeda: ¿Y los sueldos, los retroactivos, el bono y la mochila amá?
No cabe duda, hay cosas que nunca de los jamásmente bajarán especialmente las necesidades provocadas por la avaricia de los que gobiernan a los pobres mexicanos...