El contacto con agua caliente, aproximadamente a 68 grados, puede quemar la piel en un segundo; imaginemos ahora el daño tan severo que puede producir el contacto con una carga de fuegos artificiales que llegan a arder a miles de grados.

Este planteamiento surge de la subdirectora de la clínica Joaquín Cánovas del ISSSTE María del Rosario Valdez Aguilar como una alerta a los padres de familia ante la inminente llegada de las Fiestas Patrias, temporada en la que es común el uso de la pirotecnia.

Advirtió que, además de producir luz y sonido, los fuegos artificiales también pueden provocar graves daños físicos y materiales si su uso es irresponsable. Hablamos no sólo de daños a la propiedad pública o privada, sino de daños irreparables como la pérdida de vidas humanas, mutilaciones y profundas quemaduras de tercer grado.

Estas últimas, dijo, ocurren normalmente en las manos, dedos, ojos, cara y la cabeza, aunque con frecuencia también se observan en el área genital, cuando la quemadura se presenta con fuegos artificiales que han sido guardados en los bolsillos del pantalón.

La especialista puntualizó que, más del 40 por ciento de los afectados son niños de entre 5 y 14 años de edad, debido a la enorme curiosidad de los menores, así como a la falta de precaución y pericia en el manejo de estos dispositivos, que una vez encendidos son ingobernables.

Ante ello, recomendó permanecer cerca de los niños y evitar que por ningún motivo enciendan o jueguen con fuegos artificiales, ni que permanezcan cerca de ellos. Es preciso que, incluso cuando sean manipulados por un adulto, deberán leerse todas las instrucciones y pedir especificaciones en el lugar donde fueron adquiridos.

Es importante no comprar estos artefactos en lugares clandestinos, mantenerlos fuera del alcance de los niños y otras personas antes de utilizarlos y durante la descarga de calor; así como nunca tratar de encenderlos nuevamente si no se logró este cometido al primer intento.

Los juegos pirotécnicos habrán siempre de ser encendidos en espacios al aire libre y sobre superficies planas carentes de césped, arboles o hierbas que puedan arder fácilmente y, de preferencia, evitar el uso de prendas de vestir elaboradas con fibras que ardan fácilmente como el poliéster, el nylon o la licra.

Finalmente, la doctora Valdez indicó que en caso de quemadura, es necesario alejar al afectado de la fuente de calor y aplicar agua fría sobre la piel quemada. Es importante, además, evitar todo tipo de remedios caseros y trasladar al accidentado inmediatamente a un hospital.

Si resulta imprescindible festejar sin pirotecnia, es imprescindible también utilizarla de manera responsable, garantizando en todo momento la salud de nuestra familia y recordar que un accidente puede ocurrir en cualquier instante que no estemos al pendiente de los menores, por breve que este sea.