Por: José Ma. Narváez Ramírez.

Para ser la primera vez que como Gobernador electo se dirige al pueblo y a sus amigos e invitados, que en número de –más o menos- cinco mil se dieron cita en el edificio deportivo del viejo aeropuerto de nuestra capital nayarita, calificamos de brillante el discurso afectuoso y pleno de promesas, que le aplaudieron entusiastas sus oyentes –en persona- y los más de un millón, a través de los medios electrónicos.

Un hombre joven, pleno de optimismo y con una fe inquebrantable, se dirigió a su pueblo en forma coloquial y con una seguridad que lo distingue en su personal estilo, conminó a sus compañeros de viaje en el gobierno, a cumplir a carta cabal con la protesta de honor que se echaron a cuestas y en el entendido de que aquel que no se sienta con agallas para servir como el pueblo se merece, es mejor que renuncie al cargo.

La experiencia nos dice que de las veinte presidencias municipales que conforman la geografía de la entidad, sólo unas cuantas cumplieron el encargo de la ciudadanía en la anterior administración, las restantes se caracterizaron por el robo y el engaño que le hicieron a sus gentes, dándose el caso de que la presidenta del SUTSEM, desde su curul como diputada, declaró a la prensa que aquellos que cometieron la substracción del dinero del erario, (por no citar la palabra: ratería) tendrán que –obligados por la ley- regresarlo, no sin antes recibir el castigo correspondiente.

Algunos primeros ediles –como el de Santiago Ixcuintla- ni siquiera tuvieron el valor civil de enfrentarse a los ciudadanos en ocasión del cambio de poderes, siendo lo anterior calificado de nefasto, por sus paisanos.

Y así sucesivamente se dieron varios casos de abierta y flagrante culpabilidad, que tendrá que ser enfrentada ante la sociedad cuando ésta lo solicite a los inculpados a través de las autoridades.

Los nuevos presidentes municipales se enfrentan al cumplimiento de su cometido en forma honesta y responsable, tal y como se los demanda la ley y Roberto Sandoval Castañeda en su carácter de primera autoridad en el estado, cargo al que se enfrenta con la frente en alto y con todo el ánimo y la fe en Dios, de salir adelante.

Pero toca al pueblo, ayudar a Sandoval, haciendo uso del reclamo y la denuncia hacia aquellos que considere que incumplen con su mandato al frente de sus respectivos ayuntamientos; ésta sería la forma de demostrar con respeto y cumplimiento de su deber cívico, el apoyo a nuestro gobernador. Y no solamente dentro de los municipios, sino también en las demás áreas en las que han sido designados los demás funcionarios, como secretarios, diputados, regidores, síndicos o jefes de zona, burócratas, etc.

Control Señores Control El pueblo es el que les paga y a él deben servir con cabal cumplimiento sino, pues sencillamente que: os lo demande pero de de veras