Por Juan Carlos Ceballos
En Nayarit se encuentran 4 de las 7 especies de tortugas marinas que hay en el mundo: la tortuga Golfina (Lepidochelys olivacea), la tortuga Carey (Eretmochelys imbricata), la tortuga Prieta, (Chelonia mydas), y la tortuga Laúd (Dermochelys coriacea). Las costas de Nayarit son zona de anidación, primordialmente, de tortuga Golfina.
Así lo dio a conocer Vicente Peña Aldrete, quien forma parte de asociaciones que protegen las tortugas en las playas de Nayarit, admitiendo que en dichos espacios también se presenta anidación de tortuga Carey la cual está en peligro crítico de extinción.
También se encuentran tortugas juveniles de Prieta y Carey en el mar alimentándose. La tortuga Prieta pasa por las aguas de Nayarit en sus migraciones de cientos de kilómetros entre sus zonas de alimentación en Baja California y anidación, principalmente en Michoacán.
Recordó que a pesar de las medidas de protección, en nuestra región miles de tortugas siguen siendo pescadas incidentalmente y aunque ha bajado la pesca dirigida y el consumo, la tendencia hacia la extinción de estas especies, sigue avanzando.
El robo de huevos en anidación, agregó, sigue siendo visto por muchas personas como algo de poca importancia, pero el impacto del saqueo de cientos de nidos afecta la recuperación de poblaciones a nivel regional.
El consumo de productos de tortuga, es un CRIMEN, motivado en la mayoría de los casos por personas que a sabiendas de cometer un delito penal lo siguen haciendo con el pretexto de que es una tradición, que hasta antes de 1990 cuando entró en veda permanente, era permitida.
Esta región es fundamental para la recuperación de las poblaciones de tortugas marinas, pero si no se dejan los nidos cumplir su función y producir la siguiente generación de tortuguitas y si siguen pescando las tortugas juveniles y adultas para el consumo, además de las miles de tortugas ahogadas en las redes, NUNCA se logrará su recuperación.
Actualmente todas las especies de tortuga marina aparecen en la NOM-ECOL-059-1910 como especies en peligro de extinción. Este estatus no es una ocurrencia del Gobierno Mexicano ni de los grupos conservacionistas: la pesca indiscriminada entre la década de los 60´s y los 80´s obligó al gobierno a decretar medidas de protección, por lo que en mayo de 1990 entró en vigor la veda total para las especies y subespecies de tortuga marina.
Para finales de los noventas, en el Código Penal Federal se tipificó una pena de uno a nueve años de prisión, con una multa de hasta 3 mil días de salario mínimo, a quien fuera sorprendido en posesión o consumo de huevos, carne, piel, e inclusive huesos (Art. 420).
Pero al mismo tiempo, abundó el ambientalista, esta veda se tiene contemplada en muchos tratados y convenios internacionales en los que México se ha comprometido a proteger y conservar las tortugas hasta que haya datos reales de que se han recuperado y eso es algo de lo que estamos muy lejos de lograr.
Los nidos de tortuga en Nayarit son responsables de producir las tortugas no solo aquí si no para muchos estados del noroeste de México, si el consumo de huevos y la pesca incidental e intencional no disminuyen, estaremos acabando con las nuevas generaciones de tortuga de todo la región.
Nuestro estado es considerado una de los últimos sitios en el Pacifico Oriental para el anidación de tortuga carey. La pérdida de las tortugas carey de Nayarit puede significar un fin para la carey en el Pacífico Mexicano y tener repercusiones a nivel internacional.