Por: Miguel Ángel Labastida /
El Canciller Kissinger

Se llamaba Doroteo Arango Arámbula. Le decían Pancho Villa. El Centauro del Norte. Nació el 5 de junio de 1878, en Río Grande, municipio de San Juan del Río, Durango. Desde muy joven se convirtió en prófugo de la justicia porque vengó el honor de una de sus hermanas, llamada Martina. Se convirtió en un bandolero desde adolescente. A eso se dedicó varios años. Asaltaba en los caminos, bancos, trenes, etcétera. También fue un temible guerrillero. Al estallar la Revolución Mexicana, se une al movimiento a favor de Madero. A este, Villa, siempre lo respetó y admiró. Luchó a favor de él. Después se unió con Carranza, pero luego tronó con éste. Un tiempo se unió con Zapata. Tuvo a gentes muy importantes al lado de él. Entre ellos, el General Felipe Ángeles, experto estrega militar, reconocido incluso en Europa como tal. Este, llegó a ser Director General del Colegio Militar. Formó un poderoso ejército conocido como Los Dorados de Villa. Otros de sus seguidores eran los sinaloenses, Rafael Buelna, conocido como Granito de Oro, y Rodolfo Fierro. Este era bien parecido, con mucha personalidad, pero era un sanguinario. Le decían La Bestia Hermosa. Benjamín Argumedo, el Coronel Trillo, su brazo derecho, a quién Villa de cariño le decía Trillito, entre muchos más.

Pancho Villa, era toda una leyenda en vida. Invadió temerariamente a la población de Columbus, Nuevo México, Estados Unidos, causándole muchos destrozos al pueblo, que incendió, y mató a muchos norteamericanos. Una expedición (Expedición Punitiva) compuesta por 12 mil soldados de Estados Unidos, y comandada por el General Pershings, entró a México a buscarlo. Rastrearon Chihuahua y Durango, sin éxito. Villa los burló. Este, era temido por muchos, y respetado por todos. Participó en la Convención de Aguascalientes. Ya de enemigo con Carranza, perdió una importante batalla en Celaya, Guanajuato, teniendo como rival al sonorense Álvaro Obregón. En esta batalla, Obregón perdió su brazo derecho al recibir un cañonazo por parte de las tropas de Villa.

Acuerda, de manera conjunta con Emiliano Zapata, llegar a Palacio Nacional. Más de 10 mil soldados de cada bando, (más de 20 mil en total) se reúnen el 3 de diciembre de 1914, en Xochimilco. De allí avanzan y llegan a Palacio Nacional el 7 de diciembre. Cuando se reunieron en Xochimilco, el Presidente, era Eulalio Gutiérrez. Abandona el Poder y se retira. Huye. Intuye (cree) que Zapata y Villa, con sus soldados, lo quitarán de la Presidencia y lo matarán. A las 6 de la tarde entran a la oficina presidencial. Villa, amablemente le dice al General Emiliano Zapata, que se siente en la Silla. Este, de igual manera, declina a hacerlo. Villa sí se sienta y le toman muchas fotos. En esos momentos, pudo haberse convertido en el Presidente de México, que no tenía esta figura. Gutiérrez, había abandonado la plaza y había huido días antes. Incluso lo dio a conocer a la prensa. Finalmente, tras permanecer por espacio de dos horas en la oficina presidencial, Villa y Zapata abandonan Palacio Nacional y se dirigen a cenar al Sanborns, de Los Azulejos, por la calle Plateros, hoy llamada Francisco I. Madero.

Así, pues, aquel joven bandolero, guerrillero y posteriormente destacadísimo Héroe Revolucionario, temido y respetado por muchos, no quiso ser Presidente de México. Tuvo la dorada oportunidad de serlo. La dejó ir. No quiso. Se retiró a descansar y de la lucha armada, en 1920, pero siempre con el gusanito de volver. Finalmente, fue asesinado a balazos mediante una emboscada, el miércoles 20 de julio de 1923, en Parral, Chihuahua. Al momento de su asesinato, el Presidente era Álvaro Obregón. Su acérrimo enemigo. Sus restos se encuentran en el Monumento a la Revolución, en la ciudad de México. Los restos de Emiliano Zapata, permanecen en Cuautla, Morelos. La gente no quiere que salgan de allí. Este, fue asesinado por el Coronel Jesús Guajardo, que fingió unirse a él, por encargo del General Pablo González, mediante un plan orquestado por el Presidente Carranza. Zapata, fue asesinado el 10 de abril de 1919 en una hacienda en la población de Chinameca. Este, al igual que Villa, pudo haber sido Presidente pero tampoco aceptó. En camino de Xochimilco a Palacio Nacional, que duró 4 días porque por donde pasaban los vitoreaba la gente mediante gigantescas vallas y los paraban, hablaban de esta posibilidad. Y lo siguieron comentando en las oficinas presidenciales. Ninguno quiso ser Presidente, a pesar de que las condiciones estaban dadas. Pancho Villa, tuvo muchas mujeres. Pero, el amor de su vida se llamaba Luz Corral. Del General Francisco Villa, se han escrito muchos libros. Esto, es apenas un breve escrito de algo de lo mucho que hizo..(Historiador y Analista de Política Nacional e Internacional) (cancillerkissinger@hotmail.com) (CELULAR: 31 100 39 56)