Pedro Hernández .-
ACAPONETA.- Últimamente en el municipio de Acaponeta, la extorsión y el fraude telefónico han registrado un incremento sensible, al grado de que los delincuentes emplean ya nuevas maneras de engañar a sus víctimas para exprimirles fuertes sumas de dinero en efectivo, e incluso joyas y vehículos.
Ante este problema el Licenciado, Javier Medina Ulloa, Director de Seguridad Pública Municipal, ha estado interviniendo con algunas investigaciones, comunicando que mayormente estas llamadas son realizadas a líneas domesticas y a celulares, siendo las hechas a los primeros las que suelen tener mayor impacto y efectividad al momento de amedrentar a las víctimas, debido a que el conocimiento del número telefónico del domicilio de estas, las hace sentir expuestas y mayormente vulnerables a una represalia criminal.
No obstante lo anterior, se ha detectado que quienes realizan este tipo de llamadas han implementado diversos tipos de estrategias de engaño, que guardan correlación con la clase de sistema que utilizan, es decir, si se trata de un teléfono particular o un celular.
Ejemplificando el Director de Seguridad Pública, que a números móviles abundan las llamadas de supuestos organizadores del sorteo Boletazo, los mensajes que piden acudir a cobrar un supuesto premio, mientras que en los números fijos son más comunes las amenazas de muerte o secuestro, el aviso de que algún familiar ha sido detenido o plagiado y las ventas fantasma de tiempos compartidos o viajes.
Ante esta problemática se ha brindado un apoyo desinteresado por parte de la Procuraduría General de Justicia a través de su Dirección de Prevención del Delito, quienes próximamente se harán presentes en el municipio para orientar a la población con estrategias que mucho apoyaran para abatir este problema. Recomendando, ante el caso, primeramente conservar la calma, no proporcionar la identidad de la persona que contesta el teléfono ni del titular de la línea, si el presunto extorsionador ya entabló comunicación con la posible víctima, no volver a contestar el teléfono, llamar a familiares para confirmar que se encuentren bien, no pague la extorsión, ya que esto es un negocio de los delincuentes porque las victimas pagan, contratar un identificador de llamadas y anotar el numero del que se recibe la amenaza para luego hacer la denuncia correspondiente, solicitar ayuda por medio del teléfono 25 2-01-00 o al 066.