El asma es un mal respiratorio crónico que disminuye el paso y la salida del aire de los pulmones y se agudiza ante la presencia de infecciones respiratorias. El asma es un problema de salud pública ya que afecta a 100 millones de personas en todo el mundo, en nuestro país se considera que el 15 por ciento de la población menor de 15 años presenta esta enfermedad; y del 3 al 7 por ciento de la población adulta.

La coordinadora auxiliar de los Programas Integrados de Salud -PREVENIMSS-, doctora Francisca Montes Arias informó que el asma bronquial es un padecimiento frecuente, ya que aproximadamente el 10 por ciento ó más de la población general la padecen o la ha padecido en algún momento. Es la causa más frecuente entre las enfermedades crónicas de la infancia y está entre las primeras causas de hospitalización en servicios de urgencia.

En las clínicas y hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Nayarit, se reportan incrementos en los casos de crisis asmáticas hasta de un 50 por ciento en temporada de frío. La mayor incidencia de infecciones en vías respiratorias favorecen estos eventos y de no atenderse de manera oportuna, pueden complicarse y poner en riesgo la vida por una prolongada insuficiencia respiratoria.

Es un padecimiento multifactorial, sin embargo, cuando el asma se inicia en la infancia, en la mayoría de los casos 80-85 por ciento se puede demostrar un origen alérgico ó hipersensibilidad a diversas partículas proteicas inhaladas, suspendidas en el aire que respiramos o inclusive ingeridas en mayor ó menor grado.

Cuando el asma se origina en la edad adulta, las posibilidades de hipersensibilidad alérgica disminuyen a un 45 a 50 por ciento del total de los casos, siendo aún en ellos muchas veces el factor predominante.

Se manifiesta a través de tos seca y frecuentes infecciones respiratorias o catarros, sibilancias, opresión torácica o dificultad respiratoria. Las causas que provocan el asma bronquial y motivan la respuesta de los mecanismos principalmente inmunológicos son iniciadas en la infancia con antecedentes familiares positivos para alergias y se asocia con alergias inducidas por alérgenos como el polen, lana, polvo, etc., o contaminación atmosférica, materias irritantes y contaminantes que son transportados por el aire, como el humo de cigarro, los cosméticos, las soluciones limpiadoras y los perfumes. Así mismo, los olores fuertes de los vapores de la gasolina o la pintura húmeda, así como el ozono.

El frío o el aire seco a veces desencadenan síntomas de asma en algunas personas, lo que también ocurre con el calor o la humedad extremos.

La especialista recomienda que en tiempo de frío, las personas asmáticas deben cuidarse de las infecciones respiratorias, y ante algún síntoma de este padecimiento acudan de inmediato con su médico, no exponerse a cambios bruscos de temperatura, ni a corrientes de aire y evitar los lugares concurridos, y evitar la exposición al humo, polvo y tabaco, para prevenir contagios.

Por otra parte, es importante consumir abundantes líquidos y alimentos ricos en vitamina C, ya que protegen las vías respiratorias, evitar fumar en presencia de pacientes asmáticos y salir bien abrigados a la calle, así como seguir con el tratamiento farmacológico recomendado por su médico.

Finalmente la coordinadora auxiliar de Salud Pública indicó que el tratamiento está dividido en tres fases: administración de fármacos, para desinflamar y abrir los bronquios; un buen control ambiental libre de polvos, tabaco, mascotas y ventilación adecuada en el hogar y por último la inmunoterapia, a base de vacunas que se aplican a aquellos pacientes que se tiene la certeza del alérgeno causante del asma.