Por: José Ma. Narváez Ramírez.
Tal parece que el viejo dicho de a trabajar cerebros va a hacerse presente en estos tiempos de severa crisis sostenida por un gobierno carente de elementos para salir adelante, y andan como mandan las viejas normas que ordenan destapar un agujero para cerrar otro; y esto viene al caso por las duras penas que están sosteniendo los funcionarios que se niegan a aceptar que hubo mangoneo en las cuentas y se hizo una rebatinga con los dineros de los presupuestos llevándose la tajada del león, los anteriores sujetos en el poder (Como cada seis años).
Y por ahí andan los diputados del PAN investigando en donde quedó la bolita para sacar del atolladero a las nuevas autoridades y meter al bote a las viejas Nada más que se están tardando mucho
Esto como que no cae muy bien a los que están todavía meneando el atole en la nueva administración, porque algo queda de lo que se fue Y ahí siguen mamando varios funcionarios de la época pasada presumiendo de nuevos y honestos chupópteros, a sabiendas de que Juan Pueblo los tiene ubicados en aquel viejo dicho de tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata Y qué mejor que los que firmaron los papeles que presuntamente los comprometieron y ahora ni para donde se hagan o reculen, porque ahí están vivitos y coleando.
Es muy fácil agarrar del cajón para cubrir una deuda del sexenio pasado, siempre y cuando haya billetes o se logre tramitar un préstamo millonario para decir: borrón y cuenta nueva, pero no se les olvide que nuestra gente no está dormida, ni se chupa el dedo, ni se hace la sorda ni la hacen pendeja, como quisieran los abusadillos Ellos (la gente) quieren cuentas claras que hacen amistades largas no largos que hacen las cuentas mochas y enemigos Pruébenle con números y documentos, que nadie agarró nada y que en los debe y haber hay similitud de cantidades, para evitar suspicacias, malos pensamientos y errores En una palabra ¿en donde quedó la bolita?
Control Señores Control Que haya unos embarrados del estiércol que supone agarrar una lana ajena y no que haya muchos atascados en el pantano de las fechorías, como se andan imaginando las personas afectadas O lo que es lo mismo: tápenle bien al ratón para que no caigan en la misma trampa
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