Por Óscar Verdín Camacho
La muerte a balazos de Héctor Daniel Alvarado Flores, de 33 años de edad, a manos de agentes de la Policía Estatal Preventiva (PEP), dependiente de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), representa una prueba respecto a la decisión que será adoptada en torno a los cuatro elementos involucrados en los hechos.
Minutos antes de la medianoche del martes 10, Héctor Daniel fue abatido mientras manejaba una camioneta Nissan color verde, sin placas de circulación, en el fraccionamiento Villas de la Cantera.
A diferencia de otras ocasiones, en que en breve tiempo se informa el resultado de algún enfrentamiento, en este caso, aún después de las 7:30 de la noche de ayer, la Secretaría de Seguridad Pública Estatal no había hecho referencia alguna al suceso, e igual sucedió en la Procuraduría General de Justicia (PGJ). El silencio oficial pareció robustecer la versión de que se habría tratado de un grave exceso durante el actuar de los agentes.
La Secretaría de Seguridad Pública Municipal señaló por su parte que el cuerpo llevaba puesta una sudadera gris y pantalón y zapatos negros.
Reporteros de distintos medios que acudieron al lugar indicaron en sus notas que se les impidió acercarse a la camioneta, y que cuando el cadáver fue sacado para ser trasladado al Servicio Médico Forense (SEMEFO) se formó un cerco de agentes para impedir la toma de fotografías y videos.
VERSIONES
De acuerdo con datos extraoficiales, Alvarado Flores fue muerto por una bala que lo penetró en la nuca.
En torno a la decisión que adoptará la Procuraduría General de Justicia, entre ejercitar acción penal contra los policías, o que repelieron una supuesta agresión, se conoció la versión aparentemente citada por los agentes.
Según los apuntes recabados, los agentes justificarían que mientras patrullaban por Villas de la Cantera escucharon detonaciones de arma de fuego, provenientes de la citada camioneta, y que al iniciar la persecución volvió a ser accionada el arma, por lo que en ese momento dispararon contra la Nissan.
Los policías habrían citado que además del chofer, en la camioneta viajaba otro individuo que consiguió huir.
Por el contrario, en las horas posteriores al homicidio surgieron versiones que robustecían la posibilidad de que los agentes se aceleraron al abrir fuego contra la camioneta.
Siempre extraoficialmente, se insiste, fue indicado que en el lugar de los hechos habría sido encontrado un revólver, arma que supuestamente justificaría el dicho de los policías. Sin embargo, también abundan versiones respecto a que esa pistola pudo haber sido sembrada.
Ayer, fuentes de la PGJ indicaron al mediodía que correspondía a la SSPE emitir un comunicado sobre el asunto, pero en la segunda dependencia se indicó en sentido contrario.
Se conoció sin embargo que mientras se realizaban los estudios correspondientes, sobre todo en el área de Servicios Periciales, los cuatro policías involucrados estaban sujetos a la indagatoria, pero no fue citado que estuvieran detenidos.
La PGJ deberá determinar, posiblemente este jueves, si ejercita acción penal contra los agentes.
El cuerpo de Héctor Daniel Alvarado, quien trabajaba como chofer de un camión de la ruta Jazmines y era sobrino del dirigente transportista Ezequiel Llamas Alvarado, es velado en la funeraria Jardines de San Juan.
TANTAS CORPORACIONES
Lo cierto es que a menos de cuatro meses de que inició el gobierno estatal que encabeza Roberto Sandoval Castañeda, hay cuestionamientos dentro de las corporaciones estatales que alertan sobre errores que pueden generar problemas mayores en materia de seguridad.
Elementos con muchos años de servicio señalan que se ha creado una rivalidad interna puesto que ahora funcionan tres corporaciones estatales, pero sin coordinación: la citada PEP, la Agencia Estatal de Investigación (AEI), y la Policía Nayarit, de la que muchos de sus integrantes son policías municipales de Tepic.
La verdad es que no hay coordinación. Cada quien jala por su lado. Hay ocasiones en que los detenidos de la PEP están un rato en los baños porque no tienen celdas, y ya después son llevados a las de la Agencia de Investigación. Todo esto debe saberlo el gobernador para que se corrija. Debe haber una cabeza, un mando, no crear tantas corporaciones, se indicó.
El lunes nueve, aquí fue explicado que, por ejemplo, la concentración de agentes municipales en la Policía Nayarit estaba provocando un menor patrullaje en Tepic y en los ejidos y que ello fue alertado después de la muerte de dos comerciantes en el Pasaje México, el nueve de diciembre pasado.