Por: El Poeta de Cucharas / Gilberto Cervantes Rivera
Desde finales del 2011, los camioneros anduvieron haciendo de las suyas, sacando las unidades o prestando el servicio a cuentagotas. Ayer de nueva cuenta demostraron el poco respeto que le guardan al gobierno de la gente, dejando sin posibilidades de trasladarse, a cientos de usuarios que hicieron la muina de su vida porque como siempre, nadie les avisó del paro que harían los circuiteros. Obligados por las circunstancias, la gente simplemente se hartó de esperar las chatarras y emprendió graciosa huida con apasionada entrega, dándole vuelo a las piernas, que para eso Dios las hizo, para caminar. Tepic, con menos de 500 mil habitantes, es una ciudad pequeña, pero aunque no lo fuera, vale, como lo hacen Pepe González Reyna y Julio Casillas Larios, el popular Chombo, ablandar asfalto y patear empedrados, con el afán de equilibrar el funcionamiento de nuestro cuerpo. Mientras vivió, el extinto periodista Miguel Soto Cebreros, desde que Dios amanecía y hasta altas horas de la noche, caminaba algo así como 10 kilómetros diarios, deteniéndose varias veces a platicar con amigos, conocidos y gente extraña, porque miguelito, como yo le decía a mi jefe de prensa, era amiguero, muy sociable, costumbre que se llevó a la tumba, cuando la jubilación en Radio Korita le sonreía. Volviendo al tema de los camioneros, durante la década de los setentas, se oyeron voces pidiendo al gobierno que se hiciera cargo de la prestación del servicio, pero no se ha querido. La constante ha sido el enfrentamiento del pulpo camionero contra sociedad y gobierno, por ello la gente aplaude cuando este último, ante la intolerancia de octopus rodante, con el pelo suelto estilo Gloria Trevi, entra al quite levantando usuarios en lo que se pueda, menos en bicicletas, desde luego. De esta y otras formas, los ha doblado, pero si consiguen una tarifa cercana a los 10 pesos, las familias mejor viajarán en taxi y esto siempre y cuando no se les ocurra a los cinco mil y pico que circulan por Tepic, incrementar también la tarifa. Existen rutas, por otra parte, en las cuales los usuarios no se suben con la tarifa actual. Todas las colonias ocupan trasladarse con rutas accesibles y tarifas ídem, pero no se vale darle mas golpes a la economía popular, en todo caso se debe solicitar al gobierno federal un subsidio al diesel y gasolina, para que los camioneros ya no sigan crucificando a los que ganan mínimo un salario. El dialogo debe abrirse antes que se cierre el negocio para los propietarios del servicio urbano, pues aunque usted no lo crea, hay opciones como el metro de la ciudad de México, con el cual terminaría el peligro que representan por las calles, los cafres del volante Anda mareado el titular del CEA, Juan Jorge Santiago Ortega. Compró buen bonche de camionetas nuevecitas, pero dice que las puso de su bolsa, por el gran amor que le tiene a su estado. Así de grande debió tener el cuidado de recomendarle a su patrón el SASASA, para que el evento de Día de Reyes, celebrado en el sitio conocido como El Sombrero, se realizase horas antes de que los fétidos olores que ahí son cosa de este mundo, no le hubieran arrugado las narinas incluso al mas sinusitico de los presentes. La gente se comió la rosca y bebió chirre chocolate, porque a esa hora el hambre ya les laceraba las tripas, pero si alguien con buen gusto, como seguramente lo tiene nuestro gobernador y su esposa, les hubiera dicho lo que ya es parte de las infamias que cometen algunos funcionarios, estoy seguro que cambian de lugar, ahí mismo, pero en otro ambiente, no al estilo que le gusta al samaritano que suplió al Gordo Chistoso Héctor González Curiel, a quien estamos investigando si a él le tocó construir el bordo de contención de las broncas aguas del río San Pedro, porque si lo anterior es afirmativo, entonces los materiales que le pusieron eran de calidad estilo mexicano. Así me lo dijo un taxista, que el bordo se está derrumbando, pero que aparte, sirvió para taparle el resuello a los aires que antes soplaban rumbo a la ciudad coquera, con natural clima caliente como todos los pueblos de la costa. Cuando Ojos de Jaiba Enamorada, Eduardo Ponce Cruz, ocupaba una curul en el Congreso local, propuso dragar las aguas del San Pedro, para acabar con las inundaciones de cada temporada. Lo juzgaron a lucas PALESTRAZO. Hasta el subcomandante Marcos puede sumarse al equipo del candidato presidencial priista. Ni así ganaría el del copetito, le faltan propuestas, no estrategas.