Por: Juan Fregoso
El ex presidente municipal de Huajicori, Héctor Gómez Gurrola ha desplegado una intensa campaña política en pos de la diputación federal por el 1º distrito electoral, de hecho, el perredista ha visitados prácticamente todos los municipios que comprenden esta demarcación. Su optimismo en torno a sus aspiraciones le sale hasta por los poros pues está aseguró que él será el candidato a diputado.
El pasado viernes, Gómez Gurrola estuvo en su tierra natal donde supuestamente los huajicorenses le manifestaron todo su apoyo para llevarlo al Congreso de la Unión en las elecciones del 1 de de julio próximo. A propósito, el día de ayer se tenía programado el cierre de su campaña proselitista en la sede del distrito 1 por el cual compite, es decir, en Santiago Ixcuintla, donde se esperaba que las huestes perredistas afines a su proyecto se presentaran para patentizarle su respaldo.
Héctor Gómez Gurrola es un político joven, de la nueva hornada, y por ello, aparentemente representa la nueva cara del Partido del Sol Azteca, sin embargo, no todo lo que dice es cierto, como el hecho de que dejó al municipio de Huajicori en óptimas condiciones, ya que dejó un gran rezago en materia de obra pública, obras inconclusas y no precisamente porque no le haya alcanzado el tiempo sino porque al percibir el triunfo del Partido Revolucionario Institucional, optó por dejar tiradas muchas obras que bien pudo haber concluido.
Por si fuera poco, Gómez Gurrola está identificado con la corriente naranjista, especialmente con el ex candidato a la gubernatura, Guadalupe Acosta Naranjo, el cual negoció a hurtadillas su candidatura a gobernador del estado de Nayarit, aun cuando en su calidad de candidato prometió luchar a favor de campesinos, obreros, pescadores, empresarios, profesionistas, jóvenes y madres solteras, de acceder al gobierno estatal.
Finalmente, Acosta Naranjo aflojó deliberadamente en el último tramo de su demagógica campaña, porque ese ha sido su estilo, alborotar la gallera para después declinar a favor del grupo gobernante. Esto es así porque Naranjo utiliza la perversa estrategia de embaucar con promesas falsas a sus seguidores, como quedó demostrado en las pasadas elecciones en que el sinaloense acortó el paso para que sus contrincantes lo rebasaran, este hecho lo hizo porque ya había construido los acuerdos mezquinos a que está acostumbrado y que le han redituado pingües ganancias, tanto económicas como políticas.
Todos los cargos de representación popular que ha tenido han sido fruto de su genuflexión al poder, esto es, Naranjo siempre se vende al mejor postor, sin importarle pulverizar las esperanzas del pueblo que depositó en él su confianza; Naranjo tiene una habilidad asombrosa para seducir con su retórica rupestre a un pueblo sediento de un verdadero cambio democrático, aun cuando él sabe que no lo llevará a cabo por la simple razón de que nunca le han importado los intereses de los nayaritas, sino los suyos propios como los de su camarilla, como bien sostiene Zeferino Lora Estrada, cuando afirma que Guadalupe Acosta Naranjo es un traidor nato, que no solamente ha traicionado a una ala del perredismo que lo sigue, sino que también ha traicionado a Andrés Manuel López Obrador, por lo tanto, a un hombre de su calaña no se le puede tener ni la más mínima confianza.
Este es un lastre que carga Héctor Gómez Gurrola, pues con un padrino político como Lupe Acosta Naranjo, sus posibilidades de ganar la diputación se reducen considerablemente, y se le abren las puertas a su principal adversario, el ex rector de la UAN, Francisco Castellón Fonseca, a quien estiman—por su larga trayectoria—como el candidato indicado para alzarse con el triunfo en los comicios de julio. Un amplio sector del perredismo nayarita está más a favor de Castellón Fonseca que de Gómez Gurrola, ya que según los conocedores el ex alcalde de Huajicori sabe de antemano que no ganará la elección constitucional por arrastrar algunos vicios precisamente cuando gobernó su municipalidad, pero el mayor obstáculo del joven político se llama Guadalupe Acosta Naranjo, ya que se asegura que el ex candidato a gobernador tiene una fuerte influencia sobre Héctor Gómez Gurrola, que le impediría realizar un buen trabajo en la Cámara Baja en el remoto caso de que llegar a ésta.
Por otro lado, no se puede pasar por alto la figura del combativo Zeferino Lora Estrada, quien también ha manifestado su deseo de contender por la misma posición política. Lora Estrada, con 17 años de militar en la izquierda tiene los méritos necesarios para dar una digna batalla, tanto a Francisco Castellón como a Héctor Gómez; el ingeniero Lora Estrada, se ha destacado por ser un férreo defensor de las causas populares, de extracción campesina conoce a la perfección los problemas que aquejan a este sector, así como los problemas por los que atraviesan los pescadores; conoce también la problemática urbana, no solamente de Tecuala, sino del distrito que hoy se disputa.
Mantiene fuertes vínculos con el candidato de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, pero al mismo tiempo tiene el respaldo de los más notables dirigentes estatales del PRD, PT, Convergencia y del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), amén de contar con la simpatía de la gente que forma parte del 1º distrito electoral federal, cuya sede se encuentra en Santiago Ixcuintla. Zeferino Lora, como político experimentado ha venido—sin hacer tanto ruido—trabajando con la gente; en su oficina se pueden ver lo mismo campesinos, pescadores, jóvenes, profesionistas y empresarios, todo esto es producto del intenso trabajo que ha venido desarrollando desde hace mucho tiempo—no solamente en tiempos electorales—el ingeniero Lora Estrada, quien de esta manera se ha ganado a pulso el respeto y la admiración de muchos tecualenses, así como de gente de los otros municipios que constituyen el 1º distrito.
Por lo tanto, no se puede soslayar que el ingeniero agrónomo pueda dar la sorpresa, esto es, que finalmente él sea el abanderado por el Movimiento Progresista que encabeza Andrés Manuel López Obrador. El tiempo se agota y pronto veremos quien de estos tres aspirantes consigue posicionarse como el candidato oficial que habrá de lidiar en contra de los candidatos del PRI y del PAN, lo que sí queda muy claro es que el pueblo tiene de donde escoger, y si el pueblo se equivoca el único responsable será éste.