Por: José Ma. Narváez Ramírez.

Nunca olviden que el perro es el mejor amigo del hombre, y se han contado un sin fin de historias que demuestran lo anterior. Pero, si ustedes provocan a un can, no tardará éste en responderles, y les aseguro que no les van a gustar las tarascadas que les van a propinar, aunque crean que están blindados contra este tipo de respuestas.

Ayer ya se vieron los primeros embates que la perrada dirigió a quienes no les responden como mandan los cánones, fue una pequeña muestra de lo que pueden hacer estos especímenes molestos porque no los toman en cuenta; como que son invisibles para aquellos que no quieren verlos, ni oírlos ni olerlos

Ya los límites de espera han sobrepasado las paciencias y han destrozado el compás de tolerancia que se habían fijado. En algunos empieza a inocular el virus de la rabia y en otros -pudiera decirse- que el del malestar que provoca el coraje de ver que a ciertos y cuales, ya les dieron de comer chayote –en cantidades ínfimas, que no los calmaría igual que un buen trozo de bistec-, pero esto es medianamente aceptable (cuando menos en la forma en que lo reciben de parte de la Casa Mayor, donde esta un cancerbero tico, que debiera de jalar con los que debe considerar como compañeros de fórmula y no como méndigos de la calle Aunque no sean dipsómanos). Y lo aprueban y lo comprenden porque varios de ellos son cofrades, y saben que si abandona el punto o lo corren, entra una gruesa y bien plantada ejemplar que los dejaría en la vil inopia

Dentro de las filas de la perrada hay muy buenos mastines de gran alzada que se las saben de todas muchas, y que pueden en un momento dado, unir fuerzas y pegarles unas dentelladas de Dios Padre y Señor mío, que los dejaría viendo visiones a aquellos que los menosprecian y máxime que creen que no se les ve la cola o que la tienen muy bien tapada por los lebreles que tienen a su cargo cubrirles la retaguardia Acuérdense lo que está pasando con el anterior rey de la corte Y lo que falta.

Antes de que se ponga de moda la tonadita esa que canta el tenor del anuncio de la tele, que a toda voz pronuncia: Te lo dijeeeee No digan que no se los avisé pleno de paciencia y de calma, y tampoco imaginen que es una bravuconada, amenaza o que me siento muy gandalla o sácale punta, lo que pasa es que –vuelvo a repetirlo- la perrada está al ciento por ciento de presionada por la falta de apoyo y mei mportamadrísmo de aquellos que se sienten intocables y ahora –después de que ellos sí los apoyaron- los mandan al cuerno.

Control Señores ControlEl poder de la libertad de expresión encuera hasta a los más tapados con el efímero abrigo del poder que por lógica, no es el mismo ya que éste está percudido Acuérdense de la rola del perro negro, que quiso mucho a Gilberto y dio muerte a don Julián ¿Cuál quieren ser ustedes?

(Líneas. 311-158-66-55).