Por: José Miguel Cuevas Delgadillo.
Esta es la sexta entrega, agradezco a todas las personas que se han puesto en contacto con un servidor para opinar sobre esta serie de artículos, tomados de la conferencia impartida por la abogada y activista de derechos humanos, Alma Gallardo. A continuación les dejo la sexta entrega. ¡Es posible cambiar! Es tiempo de abandonar esa forma de vida. ¿A qué le temes? ¿A un hombre? ¿A quedarte sola? Mujer, hay una esperanza real para ti y para tus hijos. No dependas de un hombre para vivir. Tu vida debe depender de Dios. ¿Has leído alguna vez en las Sagradas Escrituras que Dios es Padre de Huérfanos y Defensor de Viudas? Nada te va a faltar si haces lo justo. Ánimo, ten ánimo. Haz justicia. Ama a tus hijos. Vive dignamente. No es bueno que dependas de un hombre sólo por dinero.
Tengo la dicha de conocer no pocas mujeres que, a pesar de que hoy ya no cuentan con el apoyo de un varón, han podido sacar a sus hijos adelante, y además ellas viven hoy en libertad, con amor, dedicadas a hacer el bien. Quizás no vas a tener una casa propia, ni vas a contar con mucho dinero. Pero tienes ¡libertad! y tienes a tus hijos felices, sanos, obedientes, y junto a ti. ¡No hay bienes materiales que valgan tanto como eso! Desde luego, es hermosa una familia completa, integrada. Donde el padre es amoroso, responsable y protector; donde la madre ama y se da por sus hijos y su esposo. Donde los hijos juegan y platican con papá y mamá. ¡La familia ideal! Claro con sus luchas, sus problemas, pero ahí van, saliendo juntos adelante. Pero si hoy tu vida no es vida. Si tus hijos van de mal en peor. Si hay injusticias en tu casa, donde tú eres la señora de la casa y en ti está el defender, ¿qué te queda? Sólo hacer lo correcto. Actuar, por amor. Como mujeres, somos muy dadas a los sentimientos. Hoy quiero invitarte a dejar a un lado las emociones. Levántate, despierta de esta pesadilla en el que has estado todos estos años. Vale la pena vivir. Libre para amar y hacer justicia. ¿Depresiones, angustias, rencores? ¡Deja todo eso! Ya basta, ya fueron muchos años viviendo en esa cueva oscura. Hace tanto que no has salido de ella. Se te ha olvidado que hay luz, que hay colores en la vida. No todo es amargo, no todo es pleito ni celos, ni corajes. ¡Hay una vida maravillosa que no estás aprovechando! Si durante años viviste presa de la angustia, y del temor, hoy puedes experimentar libertad. Y no sólo libertad física. Necesitas ser libre de todos esos resentimientos que has guardado durante años. Guárdate. Guarda mucho tu corazón y tu alma. Sé que te puede parecer muy difícil perdonar. Pero debes hacerlo. Todas las humillaciones que has recibido de tu pareja, sus insultos, aquella vez que te hizo sentir tan avergonzada. Aquella ocasión que trató tan duramente a tu hijo. Todo ello te ha causado serias heridas en tu alma. Tu corazón estará muy lastimado. Hay heridas que te dejaron grandes cicatrices. Todo eso, debes superarlo. Tu alma está muy dañada. Tal vez has dejado crecer mucho odio dentro de ti. Y has pensado que el alcohol te va a ayudar a olvidar esos sufrimientos. ¡No! No es por ahí. Todo ese resentimiento y coraje que has guardado por años en tu corazón. No se te va a quitar con alcohol, ni con otros hombres, ni con dinero ni con fiestas. Sólo si perdonas. Perdonar es tu medicina. No hay más. Debes perdonar para ser libre, para que puedas disfrutar la vida y amar a tus hijos. Para que seas una mujer realmente feliz, plena, llena de vida y llena de amor. ¿De qué te serviría rehacer tu vida al lado de tus hijos si vas a seguir con esa lanza de resentimientos clavada en tu corazón? Una cosa te aseguro: no vas a ser feliz. ¿Te has fijado que muchas veces al hablar de tu pareja o de tu marido, hablas de él tan mal, con tanto coraje se nota mucho resentimiento en tus palabras? Sí, lo que hablas, es lo que tienes dentro. No has perdonado. Perdonar te va a hacer libre. No contamines a tus hijos. Hasta la próxima. Orientador Familiar y Conferencista. Consultas Celular 311 136 89 86. redescubriendo@hotmail.com