Trastorno obsesivo compulsivo

Es un trastorno de ansiedad en el cual las personas tienen pensamientos, sentimientos, ideas, sensaciones (obsesiones) o comportamientos repetitivos e indeseables que los impulsan a hacer algo (compulsiones).

Con frecuencia, la persona se comporta de cierta manera para librarse de los pensamientos obsesivos, pero esto sólo brinda alivio temporal. El hecho de no llevar a cabo los rituales obsesivos puede causar una enorme ansiedad. El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un síndrome psiquiátrico perteneciente al grupo de los desórdenes de ansiedad caracterizado por:

Obsesiones: son ideas, pensamientos, imágenes o impulsos recurrentes y persistentes que son egodistónicos, es decir, que no son experimentados como producidos voluntariamente, sino más bien como pensamientos que invaden la conciencia y que son vividos como repugnantes o sin sentido. El enfermo realiza intentos para ignorarlos o suprimirlos, a veces sin conseguirlo.

Compulsiones: son conductas repetitivas y aparentemente finalistas que se realizan según determinadas reglas de forma estereotipada. La conducta no es un fin en sí misma, sino que está diseñada para producir o evitar algún acontecimiento o situación futura, relacionados con la obsesión en cuestión, por lo que su realización reduce la ansiedad provocada por la última. Sin embargo, o bien la actividad no se halla conectada de forma realista con lo que se pretende impedir o provocar, o bien puede ser claramente excesiva. El acto se realiza con una sensación de compulsión subjetiva junto con un deseo de resistir a la compulsión, por lo menos inicialmente. Por lo general, el individuo reconoce la falta de sentido de la conducta (algo que no siempre ocurre en niños pequeños) y no obtiene placer en realizar esta actividad, aunque esta disminuye la ansiedad provocada por su obsesión. En las personas que sufren este tipo de desorden, el pensamiento aparece dominado por una idea intrusiva o secuencia de ideas, que buscan apagar con comportamientos rituales, casi siempre muy caprichosos. Son plenamente conscientes de su trastorno, que es vivido como un malestar y puede estar asociado a un sentimiento de culpa o de vergüenza.

Las obsesiones y las compulsiones: son una fuente significativa de malestar para el individuo o interfieren en su funcionamiento social.

No debe confundirse con los desórdenes fóbicos.

El trastorno obsesivo-compulsivo estadísticamente es igual de frecuente en varones que en mujeres.

Causas, incidencia y factores de riesgo

El trastorno obsesivo-compulsivo es más común de lo que alguna vez se pensaba y la mayoría de las personas que lo desarrollan muestra síntomas hacia la edad de 30 años.

Hay varias teorías acerca de la causa del trastorno obsesivo compulsivo, pero ninguna ha sido confirmada. En algunos informes, este trastorno se asocia con un traumatismo craneal o con infecciones. Algunos estudios han mostrado que hay anomalías cerebrales en pacientes con este trastorno, pero se requiere de más investigación.

Aproximadamente el 20% de las personas con este trastorno presenta tics, lo que sugiere que la afección puede tener relación con elHYPERLINK http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000733.htmsíndrome de Tourette, pero este vínculo no es claro.

Síntomas

Obsesiones o compulsiones que no se deben a una enfermedad o consumo de drogas.

Obsesiones o compulsiones que ocasionan gran sufrimiento o interfieren con la vida cotidiana.

Hay muchos tipos de obsesiones y compulsiones. Un ejemplo es un miedo excesivo a los gérmenes y la compulsión de lavarse las manos de manera repetitiva para protegerse de infecciones.

La persona generalmente reconoce que el comportamiento es excesivo o irracional.

Signos y exámenes

Su propia descripción del comportamiento puede ayudar a diagnosticar el trastorno. Un examen físico puede descartar causas físicas y una evaluación psiquiátrica puede descartar otros trastornos mentales.

Los cuestionarios, como la Escala Obsesivo Compulsiva de Yale-Brown (Yale-Brown Obsessive Compulsive Scale,YBOCS), pueden ayudar a diagnosticar este trastorno y hacerle un seguimiento al progreso del tratamiento.

Tratamiento

El trastorno obsesivo compulsivo se trata utilizando medicamentos y terapia. Es importante no automedicarse ya que el médico especialista tomara la decisión de cual fármaco es el más indicado para cada paciente, debido que los fármacos causan diversas reacciones adversas y efectos indeseables, además de que las dosis y los fármacos deben de administrarse con mucha precaución debido a las condiciones de cada paciente. El médico especialista indicado en el tratamiento de este padecimiento es el Psiquiatra, ya que es el único profesionista de la salud el cual podrá realizar una evaluación completa y un tratamiento adecuado.

El primer medicamento que se considera usualmente es un tipo de antidepresivo llamado inhibidor selectivo de la recaptación de la serotonina (ISRS) la cual es un químico cerebral. Estos medicamentos abarcan:

Citalopram (Celexa)

Fluoxetina (Prozac)

Fluvoxamina (Luvox)

Paroxetina (Paxil)

Sertralina (Zoloft)

Si un antidepresivo ISRS no es efectivo, el médico puede prescribir un tipo de antidepresivo de la vieja generación llamado antidepresivo tricíclico. La clomipramina es uno de estos y es el medicamento más antiguo para el trastorno obsesivo compulsivo. Por lo regular funciona mejor que los antidepresivos ISRS en el tratamiento de esta afección, pero puede tener efectos secundarios desagradables, como:

Dificultad para iniciar la micción (orinar)

Caída o disminución súbita de la presión arterial al pararse

Resequedad en la boca

Somnolencia

En algunos casos, se pueden combinar la clomipramina y un ISRS. Otros medicamentos, como los antipsicóticos atípicos en bajas dosis (incluyendo risperidona, quetiapina, olanzapina or ziprasidona), han demostrado que sirven. Las benzodiazepinas pueden ofrecer algún alivio para la ansiedad, pero por lo general sólo se usan con los tratamientos más confiables.

La terapia cognitiva conductista (TCC) ha demostrado que es el tipo de psicoterapia más efectiva para este trastorno. El paciente es expuesto muchas veces a una situación que desencadena los pensamientos obsesivos y aprende gradualmente a tolerar la ansiedad y resiste la urgencia de llevar a cabo el acto compulsivo. Se considera que la medicación y la TCC son mejores que cualquier tratamiento solo para reducir los síntomas.

La psicoterapia se puede utilizar para:

Brindar formas efectivas de reducir el estrés

Reducir la ansiedad

Resolver conflictos internos

Expectativas (pronóstico)

El trastorno obsesivo-compulsivo es una enfermedad prolongada (crónica) con períodos de síntomas graves, seguidos de períodos de mejoramiento. Sin embargo, es poco común que se presente un período completamente libre de síntomas. La mayoría de las personas mejora con el tratamiento.

Complicaciones

Las complicaciones a largo plazo de este trastorno tienen que ver con el tipo de obsesiones o compulsiones. Por ejemplo, el lavado constante de las manos puede causar ruptura de la piel. Sin embargo, normalmente este trastorno no progresa a otra enfermedad.

Situaciones que requieren asistencia médica

Solicite una cita con el médico si sus síntomas interfieren con su vida diaria, el trabajo o las relaciones interpersonales.

Prevención

Nose conoce una forma de prevención para este trastorno.


La frase: No hay nada repartido de modo más equitativo que la razón: todo el mundo está convencido de tener suficiente.


René Descartes (1596-1650) Filósofo y matemático francés.


Un cordial saludo:

Dr. Salvador Parra O’Connor.

Correo electrónico: chava_777@hotmail.com

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