Por Luis Chávez López
Vaya que cuando no le llueve le cae granizo en serio al alcalde Héctor Curiel, pues al parecer algunos miembros de su equipo no le funcionan como quiere el pueblo y puras notas discordantes le dan.
Hace apenas unos días se vio obligado a renunciar Raúl Villa Villegas, el controvertido ex dirigente de la CNC en Nayarit, a quien el alcalde invitó a colaborar en Aseo Público.
Todo iba muy bien con el manejo y separación de la basura pero resulta que a Villa Villegas le gustan las mujeres ajenas, especialmente las que están a sus órdenes como servidor público, y como si ya hubiera llegado la primavera, el otoñal funcionario comenzó hacerles proposiciones al estilo de la película Emanuel.
Claro, hay trabajadoras muy dignas y valientes que aunque fueron víctimas de las proposiciones y presiones del ex funcionario municipal, decidieron quejarse con su dirigente, Águeda Galicia, que aprovechó bien el asunto políticamente y de inmediato hizo lo conducente con el alcalde.
Sin más, la cabeza del otoñal Don Juan de Tepic, Raúl Villa Villegas fue pasada a guillotina por el Torito, quien le puso fin a los días de primaveral padrote del hoy ex funcionario municipal.
VORAZA SECRETARIO- Pero aún hay más como dijera el desaparecido Raúl Velásco pues tres graves problemas tiene que enfrentar el Secretario de Obras Públicas del Ayuntamiento de Tepic Jhony Oswaldo Vera, quien ha sido acusado por contratistas miembros en su mayoría de la ¨Cámara Nacional de la Industria de la Construcción-Nayarit, de aprovechar su puesto en beneficio propio.
Primero es blanco de las acusaciones de los miembros de ese organismo cúpula del sector empresarial de adjudicarse las obras más importantes en beneficio de su empresa constructora.
Así, el Inge Jhony se despacha con la cuchara grande pues por un lado mete a su constructora como proveedora de servicios al Ayuntamiento de donde es el Secretario de Obras Públicas.
VIOLA LA LEY. La acusación va con todo porque el funcionario municipal, a lo mejor sin el consentimiento del alcalde Héctor Curiel, cobra como Secretario y seguramente sin licitación alguna, lo que contraviene la Ley en la materia y la de Servidores Públicos municipales, de transparentar toda licitación, pues las viola.
Como los contratistas no tienen chamba, pero la constructora del Inge Jhony sí y mucha, bueno pues le pusieron dedo por voraz.
El otro problema es que se pelea con un amplio sector del empresariado nayarita, el de los constructores que también reclaman y con justa razón, que a ellos también se le adjudiquen obras. Vamos quieren equidad.
El asunto también mancha la probidad de los funcionarios del Ayuntamiento pues deja entrever que si el Inge hace de las suyas, ¿por qué otros funcionarios municipales no?
Aún hay más porque los constructores acusan al Inge Jhony de que por andar supervisando las obras que se adjudicó y realiza su constructora, descuida su función como alto funcionario municipal.
A lo mejor no quiere quedar mal con la obra y por eso nunca está en su oficina.
Como es de esperarse los contratistas se están organizando con una denuncia que por escrito le harán llegar al alcalde Héctor Curiel, donde le van a exponer datos concretos, con nombres, fechas y cifras, que sustenten su acusación.
Con este comportamiento poco ortodoxo, el Secretario del Ayuntamiento Municipal se lleva entre los pies la imagen de trabajo que despliega el alcalde a quien seguramente cuando se hicieron públicas estas denuncias, se molestó y no dudamos que haya llamado a cuentas al funcionario, y quién sabe si su cabeza ruede en los siguientes días.