*El pueblo deja en manos de sus diputados que se esclarezca el asunto de los hospitales de Salud y mil 170 millones que se esfumaron

Por Luis Chávez López

Es cuestión de horas para que el titular del Órgano de Fiscalización, Salvador Iñiguez Castillo, comparezca ante los diputados de las diversas bancadas que integran la XXX Legislatura con el propósito de que explique y responda todas las dudas que hay en torno al manejo del dinero público hecho por quienes dirigieron la administración estatal en los tiempos de Ney González.

Esta comparecencia se da en un marco de denuncias de presuntas malversaciones del dinero público estatal que deben aclararse.

La primera es la que hace la diputada del PAN, Graciela Domínguez al señalar que en la cuenta pública correspondiente al ejercicio fiscal del 2010, cuando apenas se han auditado un poco más del 26 por ciento de la documentación de ese año, hay un faltante millonario.

LA COMPARECENCIA. A decir de la legisladora faltan por comprobar mil 170 millones de pesos que es dinero que se le entregó en tres cheques al entonces mandatario estatal, dinero del que presume la diputada se volvió ojo de hormiga y del que en su comparecencia, Iñiguez puede dar luz.

Al menos es lo que sostiene la diputada panista.

Se insiste mucho en que Iñiguez debe saber mucho en torno al destino final que tuvo tanto dinero y por ello los diputados de todas las bancadas seguramente le harán preguntas en relación al asunto.

Se trata de una cifra cuantiosa que no puede desaparecer así porque si, de ahí que se espera que la voz que lleve el tema y la pregunta en la comparecencia de Iñiguez sea la diputada Graciela Domínguez, quien al parecer tiene todos los elementos para seguirle la pista a tanto dinero.

LOS HOSPITALES. Este tema y la comparecencia tienen relación con la denuncia hecha desde el Palacio de San Lázaro apenas la semana pasada a través de dos diputados federales del PAN, quienes denunciaron que hay gobiernos priistas que les gusta meterle mano al dinero público federal y por si fuera poco, salió a relucir el nombre de Nayarit.

Particularmente del hoy diputado local Omar Reynozo, ex Secretario de Salud que es blanco de la acusación por la desaparición de al menos dos hospitales regionales completitos de la Secretaria de Salud, uno de ellos destinados para la zona sur, iba a instalarse en Ixtlán del Rio y el otro para la zona costera norte en el municipio de Tecuala.

Aunque allá en la Cámara de Diputados Federal el asunto tronó, acá en Nayarit parece que no pasa ni sucede nada pues han sido pocos los comentarios hechos por nuestra clase política en torno a tan penoso asunto que puso nuevamente a Nayarit en el contexto nacional pero por un presunto desvio de recursos públicos en los tiempos de Ney González.

EL DAÑO. Más allá de lo que pudieron haber costado esos dos hospitales que se hicieron ojo de hormiga, hay un daño social de alto impacto, incuantificable pues imagínese usted cuantos y cuantos nayaritas, los más pobres por cierto, dejaron de atenderse en urgencias, consultas medicas, en cirugías y tratamientos en enfermedades crónico degenerativas como diabetes, hipertensión y cáncer entre muchas otras.

Cuantos y cuantas familias nayaritas se quedaron sin la debida atención medica profesional, sin medicamentos para mejorar su salud o al menos tener una mejor calidad de vida solo porque a algunos ex funcionarios de la Secretaria de Salud de los tiempos de Omar Reynozo, se les ocurrió agarrar dinero federal para incurrir en una desviación como lo presumen los legisladores panistas de San Lázaro.

Ese daño social, ese impacto negativo entre las familias más humildes tanto de la zona norte como sur del estado, es lo que debe preocuparnos y claro que aparezca el dinero, el recurso de tan grave y lamentable hecho que lastima a miles de familias altamente vulnerables del estado.

De ahí que este asunto debe merecer toda la atención de los actuales diputados, de los funcionarios estatales y claro de la Federación, porque no es posible que tan grave quebranto financiero y social se tolere y las cosas queden así nomas y ya, sin que pase nada.

Tampoco se trata de perseguir a nadie sino que sencillamente se esclarezcan tales hechos como lo exige el pueblo y es responsabilidad legal, moral y política de quienes hoy son señalados como presuntos responsables de tal desvío.

Porque no sé si esté de acuerdo pero no es justo que siempre sean las familias más pobres, las que no tienen acceso a la medicina institucional que ofrece el IMSS o ISSSTE o que no puede pagar la atención medica privada, las que sufren y pagan las consecuencias.

Es en este marco, ante tantas y tantas preguntas que la comparecencia de Iñiguez se celebrara.

Ahora falta que nuestros diputados sepan preguntar y manejar la comparecencia de tal manera de que Iñiguez les responda a cabalidad y con toda la amplitud que los dos temas merecen pues insistimos que ese es el reclamo, la exigencia que hace el pueblo y que deja que a su nombre y representación lo hagan los diputados de la XXX Legislatura.