Cuauhtémoc Becerra


Hace unas semanas llegaban los policías de Nayarit a las oficinas de prensa de la procuraduría según para que les sacaran la fotografía con su placa, pero estas policías se retiraron de las oficinas de prensa, no antes dejarles encargado al detenido o reo a los reporteros de la nota roja, al llegar este medio de comunicación notó el nerviosismo que había entre los reporteros, por lo que les pregunte qué estaba ocurriendo en esa oficina, luego no vez al que traían detenido que aquí nos lo dejaron, como si nosotros fuéramos policías que aparte que este detenido era uno de los secuestradores; viendo esto los presentes nos retiramos de esa oficina de prensa, unos para reportarle este caso al subprocurador Edgar Veytia, otras se fueron hacia el centro de la ciudad, los que acudimos a las oficinas de Veytia, no lo encontramos, ya que se nos informó que estaba fuera de la ciudad, así es que no se le pudo comunicar de lo ocurrido a espaldas de sus oficinas.

Según los de la nota roja dicen que no es la primera vez que sucede que les dejan reos de alta peligrosidad en esas oficinas de prensa de la procuraduría y que algunos inclusive los dejan sin esposas, lo que deja esto mucho que decir de sus instructores o maestros de la academia.


Dicen algunos comandantes viejos, de aquella policía judicial del estado, de que algunos de estos muchachos que salen de la academia de policía, que algunos no saben ni siquiera manejar el arma, menos desarmarla.


Así es que este curso de tres meses de entrenamiento de la academia, no les sirve para nada, si a caso, dijo uno de ellos, es para que los maten más pronto, pero todo esto los comunicadores de la nota roja, no tiene porque correr este riesgo extra, por culpa de estos maestros instructores chafonones y que ha parte que también sus comandantes tiene algo de responsabilidad, por no indicarles como se debe conducir un reo, o de cómo portar su arma.