Por: Edmundo Virgen
Si los santiaguenses afirman que en las marismas de aquellos lugares cerca de Mexcaltitán ronda el Jaguar, yo les informó que en la Sierra del Nayar hay un Elefante Blanco, me refiero al hospital de Jesús María del Nayar, una moderna edificación cuyo proyecto de construcción fue para ofrecer atención médica a todas las comunidades indígenas de toda esa intrincada sierra nayarita, pero lamentablemente su eficiencia a dejado mucho que desear debido a que a los tres niveles de gobierno en las diversas a administraciones les ha faltado ganas y voluntad para poder dotar a los habitantes de toda esa vasta zona de los servicios médicos más elementales.
El hospital de Jesús María del Nayar, lo único que tienen de moderno son las bardas y ventanales, pero carece de material quirúrgico y medicamentos, incluso en ocasiones no hay ni médicos y precisamente por la falta de suero anti alacrán hace unas cuentas semanas falleció una niña de dos años de edad, ¿Cómo es posible que estos lamentables casos sigan ocurriendo en NAYARIT? Y lo peor de todo es que las autoridades municipales estos casos los ven con indiferencia, como si los enfermos fueran gatos o perros y es que el inútil e ignorante presidente municipal del Nayar, Pedro de la Cruz Flores, al ser enterado que los padres de esta niña solicitaban su ayuda para trasladarla a TEPIC, este remedo de alcalde no hizo nada, los ignoró y las camionetas Ford Lobo último modelo que tiene el ayuntamiento para lo único que las utiliza es para acarrear chivos y puercos, así como a los idiotas funcionarios municipales, pero jamás autorizó el traslado de la menor enferma a un nosocomio y prefirió dejarla morir para evitar el desgaste de las llantas y la gasolina.
Por lo anterior, resulta preocupante que ahora se haya dado a conocer que en la sierra nayarita ya se están presentando entre los indígenas brotes de LEPRA y TUBERCULOSIS, enfermedades que ya han sido confirmadas por la titular de los Servicios de Salud de Nayarit, la doctora María Ibarra Ocampo y ante estos graves anuncios, las autoridades respectivas deberán tomar cartas en el asunto y no dejar solos a las autoridades municipales de El Nayar, a quienes ya se les hizo bolas el engrudo toda vez que los único que saben hacer es despilfarrar el dinero del presupuesto en borracheras, pero todos los programas que tienen que ver con la obra pública, la atención a la salud y los programas sociales brillan por su ausencia, la población está desprotegida al tener autoridades municipales irresponsables que no se preocupan por el bienestar y la salud de los habitantes y ante las actuales circunstancias sanitarias que se presentan, con deficiencias existentes en los servicios médicos, se corre el riesgo de que los casos de LEPRA y TUBERCULOSIS se conviertan en toda una epidemia a grado tal que tendrían que mantener en cuarentena a los habitantes de la sierra y si a esto se le añade el hecho de que los niños y adultos por la temporada de estiaje que se presenta en la sierra tienen que beber agua contaminada de la presa de Aguamilpa, los cuadros clínicos se incrementan.
Así que las autoridades responsables deberán de poner se a trabajar para erradicar los problemas de salud en la sierra, porque de lo contrario pronto estarán en NAYARIT las televisoras nacionales realizando reportajes en el municipio del NAYAR que sigue estando de acuerdo a estadistas de organismos nacionales entre los cien más pobres de México.
Por cierto, ya que hablamos de las etnias indígenas que habitan en la sierra de NAYARIT, nos enteramos con satisfacción que el dirigente de los estudiantes de la FEUAN, Ángel Aldrete, en conferencia de prensa manifestó el respaldo de todo el estudiantado a la protección y defensa del Centro Ceremonial WIRIKUTA en el estado de San Luis Potosí, que desde tiempos ancestrales ha sido centro de reunión indígena, un lugar sagrado para todas las etnias y que corre el riesgo de ser invadido por compañías mineras extranjeras debido a que se han localizado importantes yacimientos de oro y plata, tal y como sucede ahora con el Centro Ceremonial de la Isla del Rey, en San Blas, que en la anterior administración panista, en contubernio con la federación al parecer concesionaron esta isla a fraccionadores que pretenden construir bungalós para el turismo, todo esto a base del despojo que se hace de todas estas áreas que durante siglos han pertenecido a las etnias indígenas, que al igual como sucedió en la época de la conquista española, siguen padeciendo el despojo de sus tierras en pleno siglo XXI.