José María Castañeda


SANTIAGO.- Los aficionados al rey de los deportes ya no volveremos a escuchar el saludo clásico del Profesor Roberto Arce Burgueño, quien antes de dar a conocer el line up de los equipos solía decir Muy buenas y deportivas tardes tengan todos ustedes amigos aficionados ya que la mañana de ayer el viejo cronista deportivo cuyas entregas periodísticas eran acompañadas por el seudónimo del don fanático falleció en una clínica médica de la capital del estado víctima de añejos males que no pudo sobre llevar.

Al profesor Roberto Arce, lo conocimos en la década de los 70s, en el callejón de privada de Donato Guerra, donde llegué a vivir luego de que me robara a mi novia, hoy orgullosamente mi esposa, por aquellos años laboraba este servidor como muchos santiaguenses en la planta de hornos Graciano Sánchez, de obrero, entablando amistad con el ahora desaparecido mentor, por la afición que teníamos ambos por el béisbol, ya que yo practicaba el deporte rey, jugando lo mismo la tercera base que la receptoría, en esa época comencé a garabatear mis primeras columnas de béisbol, mismas que le pasaba a Arce Burgueño, para que a su vez las publicara en el desaparecido periódico la Voz de Santiago, y como veía que la columna que le entregaba a don Fanático, no era corregida, y salía exactamente como yo la redactaba.


Hablé con el entonces director del periódico José Luís Sánchez Carvajal, al que le pedí que me diera la oportunidad, por lo que este a su vez me envió con Pedro Fuentes, a la postre el tipógrafo de la Voz de Santiago, quien llanamente me dijo Mira escribes muy bonito, pero francamente me gustaría que aprendieras mecanografía, y así gracias al empujón que me dio el profesor Roberto Arce, quien siempre me distinguió con su amistad, diciéndome cada que lo saludaba Chemón, continué en el medio. Cosa que nunca dejaré de agradecérselo.


Hoy el profesor Roberto Arce, entregó su alma al creador rodeado de su esposa la seño Chela, sus hijos nietos y demás familiares, luego de haber llevado una vida plena de amor a su esposa, hijos y nietos, siendo por lo anterior que le dedico una frase que acabo de leer del inmenso Roberto Gómez Bolaños, Chespirito, quien dijo en una entrevista que le hicieron después de haber vivido una vida tranquila, espero una muerte serena, a su esposa la seño Chela, a sus hijos todos ellos mis amigos, a sus nietos, les deseo a nombre de mi esposa e hijos una cristiana resignación por la muerte de este hombre bueno amante de su familia descanse en paz profesor ROBERTO ARCE BURGUEÑO.