Luis Fernando Rodríguez se ampara contra el aparato de procuración de justicia; ya obtuvo una suspensión provisional.
ÓSCAR VERDÍN CAMACHO.-
El dirigente de la ACASPEN, Luis Fernando Rodríguez Rodríguez, a quien el gobernador del estado Ney González Sánchez llamó “líder chafa”, “medio gordito” y que estaba cobrando 100 mil pesos por un permiso de taxi, solicitó el amparo de la justicia federal porque, denunció, teme ser privado ilegalmente de su libertad y ser objeto de torturas, golpes y amenazas por parte del aparato de procuración de justicia, que depende precisamente del gobernador.
A petición de Luis Fernando Rodríguez, el martes 21 el Juzgado Segundo de Distrito de esta ciudad inició el número de amparo 1169/2009 y un día después, miércoles 22, le ofreció una suspensión provisional para que, por el momento, las autoridades citadas por él como responsables de los actos que denuncia se abstengan de proceder en su contra.
En el juicio de garantías, el dirigente transportista reclama probables órdenes de aprehensión giradas en su contra por alguno de los cuatro juzgados penales de Tepic, además del de Xalisco, así como posibles acciones del procurador General de Justicia, director de Averiguaciones Previas, subdirector de la misma, director de la Policía Estatal Investigadora, comandancia encargada de cumplimentar las órdenes de aprehensión, así como más de 20 agentes del Ministerio Público de esta ciudad.
En una parte del documento, Luis Fernando Rodríguez relata el temor de caer en manos del aparato de procuración de justicia:
“Temo que se realice la privación ilegal de mi libertad, sea sujeto de torturas, golpes y amenazas de todo tipo por parte de las responsables, ya que para efectos (de) obtener una confesión que justifique su actuar ilegal, recurrirán a dichas actuaciones”…
El amparista explicó a la autoridad federal que una muestra de que se quiere proceder en su contra es que funcionarios de la Procuraduría General de Justicia se han negado a facilitarle copias de denuncias penales en las que ni siquiera sabe quién o de qué lo acusan, pero a las que se le ha llamado a declarar, aunque sin darle tiempo siquiera a ser acompañado por un abogado ya que cuando le han llevado citatorios a su oficina resulta que apenas le dan unos minutos para presentarse.
Dijo que en una ocasión, en la oficina del subdirector de Averiguaciones Previas únicamente se le dijo que producto de una llamada anónima resultó el inició de una averiguación previa. Añadió que en esa ocasión firmó documentos mediante engaños y luego se le pidió declarar en otra agencia ministerial, pero a pesar de que se negó a hacerlo, fue asentado que se reservaba el derecho para emitir su testimonio posteriormente.
Buscado ayer en las oficinas de la ACASPEN, por el bulevar Colosio, una secretaria dijo que Luis Fernando Rodríguez se encontraba fuera de la ciudad.
Mientras tanto, las decenas de autoridades mencionadas en la demanda de amparo han empezado a rendir informes al Juzgado de Distrito respecto a si hay consignaciones o bien órdenes de aprehensión contra el quejoso.
Este viernes podría decidirse si se le concede la suspensión definitiva contra la detención que, argumenta, se cuaja en su agravio.
El amparo surge y no parece ajeno al embate mutuo lanzado entre el gobernador Ney González y el líder de la ACASPEN, a raíz de los permisos que próximamente serán otorgados en el transporte.
El miércoles 15, durante la inauguración de una agroindustria en el ejido 5 de Mayo, municipio de Tepic, Ney González dijo a los involucrados en ese proyecto:
“No se me hacen como unos líderes chafas, por ejemplo uno medio gordito que se dedica a cobrar por los permisos de taxis que todavía no doy; Luis no sé si se llama, que anda cobrando hasta 100 mil pesos por un permiso de taxi que él no va a dar”…
Luis Fernando Rodríguez entendió que el ataque del titular del Ejecutivo del Estado podría venir acompañado por una orden de captura y, para mayor seguridad, optó por el amparo.