José Guadalupe Rocha Esparza
Jorge Luis Borges prologó la primera edición en español de Crónicas Marcianas, uno de los mejores cuentos en la historia de la literatura, escritas por el dueño de la fantasía, Ray Bradbury, aquél habitante de bibliotecas desde siempre, estadounidense que celebró las maravillas del universo, plasmadas en libros relevantes, revistas y series de TV.
Impactado desde niño por las quemas de libros en Berlín y Alejandría, Bradbury alentó en sus distópicos clásicos
Fahrenheit 451, Las Doradas Manzanas del Sol, El Signo del Gato, La Feria de las Tinieblas, entre otros, la individualidad y la imaginación, en una sociedad atenta en exceso al dato superfluo, esclavo de la Internet.
Bradbury narró la llegada a Marte y la colonización del planeta por parte de los humanos, que provoca la caída de la civilización marciana y la extinción de sus habitantes. Bradbury muere como la escribió en La Última Noche del Mundo: Un sueño. Soñé que todo iba a terminar. Me lo decía una voz. Una voz irreconocible, pero una voz de todos modos.