Por: José Miguel Cuevas Delgadillo

Hace algunos días en diarios locales circuló la nota sobre la detención de un hombre que asesino a un menor de 7 años, argumentando que a través de una revelación divina recibió la orden de matar al pequeño. El sujeto ya está consignado ante las autoridades correspondientes. Pero el asunto no debe quedarse ahí, se debe investigar con minuciosidad su filiación religiosa para descartar un homicidio inspirado por revelación divina institucional, es decir, para descartar la posibilidad de que sea un homicidio ritual. Y es que en los últimos días, se han dado una serie de acontecimientos que no estamos acostumbrados a ver en T.V. o leer en los diarios: acciones por fanatismo religioso. En esta semana se ha documentado en algunos medios a nivel nacional la destrucción de dos planteles educativos ubicados en una comunidad del estado de Michoacán, a manos de un grupo de personas pertenecientes a la comunidad La Nueva Jerusalén, cuya ideología religiosa, la podemos sintetizar en la siguiente clasificación: catolicismo extremo-aparicionista sincrético. Para tener elementos de análisis históricos precisos y contextos sociales claros, a continuación citó la excelente investigación del reconocido periodista Ricardo Alemán, que describe la constitución interna de la agrupación y su dinámica social en el estado de Michoacán. La investigación fue realizada en 1999 aproximadamente, sin embargo el tema es de actualidad y requiere de un referente histórico para su mejor comprensión.

Fundada en 1973 tras escindirse de la iglesia Católica dicha organización es dirigida desde entonces por el ex-sacerdote Nabor Cárdenas. Sus fieles le llaman Papá Nabor. La Nueva Jerusalén tiene 9,000 miembros que viven en una comunidad cerrada que es prácticamente un estado dentro del Estado pues cuenta con sus propias leyes al margen de la Constitución y grupos para-militares con armas de alto poder. Dichos cuerpos llamados de seguridad, están directamente bajo las órdenes de Papá Nabor y hacen funciones policiacas al interior de la comunidad. También le sirven de grupo de choque para expulsar disidentes y como mecanismo de control religioso. Misas diarias obligatorias, trabajos comunitarios forzados y la prohibición de usar automóviles y bicicletas en el pueblo, son algunas de las leyes por las que se rige ‘La Nueva Jerusalén’. El no acatar estos preceptos resultó en la violenta expulsión, el 7 de junio de 1999, de 100 familias que perdieron sus viviendas. Ni el Gobierno Federal ni el Gobierno Estatal priísta han hecho nada al respecto hasta la fecha.

El líder de la Nueva Jerusalén afirma que éstas y otras leyes les son dictadas por apariciones de la Virgen del Rosario y que tienen carácter sagrado. Ex-miembros de la Nueva Jerusalén afirman que entre éstas están el asistir diariamente a rezar el Rosario y votar por el PRI. De acuerdo a un extenso reportaje del semanario Proceso, la vidente oficial de la Nueva Jerusalén, una mujer que dice tener apariciones de la Virgen, predijo el triunfo del PRI en las elecciones del estado de 1995. Su predicción se cumplió cuando ganó Víctor Manuel Tinoco Rubí. La educación laica, la libertad de creencias, el derecho al libre tránsito y la protección de las leyes a la propiedad privada no son principios que rijan en el poblado de La Nueva Jerusalén. Allí tampoco se aplica la Ley de Armas de Fuego y Explosivos. La Constitución ha sido reemplazada por la dictadura de un líder mesiánico con la complicidad del gobierno. Hasta la próxima. redescubriendo@hotmail.com