Una de las conductas que ponen en riesgo la salud de las personas y que es necesario abatir o quitar es la automedicación, sobre todo el consumo de fármacos y medicamentos antiinflamatorios, como el Naproxen, el Voltaren y otros de nueva fabricación, ya que lo más común en las personas es consumirlos ante un dolor de cabeza, muscular o algún otro síntoma.

El doctor Ignacio Cano Hernández, coordinador de gestión médica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Nayarit, informó lo anterior y explicó que la automedicación es aquella conducta en la cual una persona ingiere un fármaco o medicamento sin haber sido prescrito por un médico facultativo y se considera como una mala costumbre en la población.

Todos lo medicamentos desinflamatorios que ingieren las personas para el dolor o que los consumen en forma crónica, sin consultar a un doctor, ponen en riesgo su salud y puede ocasionar un daño grave a su organismo.

Precisó que el proceso de la inflamación puede ser un mecanismo de defensa que el organismo pone en marcha para eliminar elementos o productos tóxicos, pero así como la automedicación bloquea el proceso de inflamación, también está bloqueando la respuesta inmunológica de las defensas del paciente.
El coordinador de gestión médica reiteró que este bloqueo al sistema de defensas hace susceptible al organismo la entrada de virus o bacterias que poco a poco van modificando el código genético de algunas células, y a la larga provocan enfermedades crónicas e incluso desarrollan tumoraciones que ponen en riesgo la vida del paciente.

Resaltó el facultativo que aquí es donde se debe tomar en cuenta que el medicamento sea prescrito por el médico porque se tiene que analizar muchos antecedentes del paciente, así como, si está consumiendo algún otro tipo de medicamento. Un ejemplo es el caso en que el enfermo esté tomando anticoagulantes o que tenga un problema venoso, arterial o de circulación, y aunado a ello consume medicamentos antiinflamatorios o aspirinas, esa acción trae como consecuencia que se potencialice el efecto del anticoagulante.

Advirtió que los pacientes que se automedican de esta forma, tienen mayor tendencia a presentar sangrados que pueden ser graves, a grado tal que ponen en riesgo su vida. Asimismo cuando ingieren algunos antibióticos junto con los alimentos o con otros productos que producen alcalinidad, con el Melox o sustancias alcalinizantes, en este caso el organismo no los absorbe porque el organismo y cierto medicamentos necesitan un PH acido para lograr la absorción.

Así mismo, las personas que se automedican pueden sucederle tres cosas: la primera, que el medicamento que toma no lo utilice en las dosis adecuadas ni por el tiempo necesario. La segunda, el medicamento que consume el organismo no se absorbe si no lleva las recomendaciones de cómo debe de tomarse. La tercera situación que puede provocarse mediante la automedicación es que si se están ingiriendo varios medicamentos (prescritos y no prescritos) el efecto se bloquea o se puede potencializar.

Reiteró que es muy arriesgado automedicarse porque afecta el funcionamiento de la zona hepática y en esos casos, el hígado es el que tiene que metabolizar o destruir este tipo de medicamentos a través de las vía biliares o por el riñón. Por tal motivo, hace un llamado a los derechohabientes para que acudan a las Unidades de Medicina Familiar (UMF) o con el especialista, para que ante cualquier padecimiento, les indique el medicamento y la dosis adecuada, la forma en que se debe ingerir y el tiempo indicado.