Por: José Ma. Narváez Ramírez.

En nuestra entidad existen varias direcciones de prensa en cada uno de los municipios, dos formales en Tepic –correspondiéndole una a la presidencia municipal, y la otra al gobierno del estado. En la primera laboran cuatro personas comandadas por un jefe, y en la segunda más de veinte sujetos, entre boletineros, entrevistadores, fotógrafos, bandereros, secretarias, repartidores y agregados- Hay otras directivas de menor importancia pero todas trabajan en torno de la misma información (oficial) y las idénticas fotografías que las acompañan y que se mandan a las redacciones de los diferentes medios, para la publicación correspondiente.

Pero existe un enjambre -de gente- (hombres y mujeres) que en cada evento de gobierno que se desarrolla en diversos puntos de esta capital y en los demás municipios, algunos representativos de los órganos de difusión escritos, radiofónicos y televisivos, otros del propio gobierno, y los demás -vamos a llamarlos: independientes o chayoteros- que abarrotan prácticamente los lugares de reunión, a los que asisten con mayor asiduidad que el grueso del pueblo.

Si se va a efectuar tal o cual inauguración, o programa de actividades culturales, o se va a celebrar algún aniversario, fiesta cívica, obra de teatro, acto político, evento social, deportivo o de cualquier índole, ahí están desde muy temprano las hordas periodísticas bien provistas de cámaras, grabadoras, videograbadoras, televisoras enlazadas, radiocomunicación y toda esas gama de artefactos que hoy se utilizan en el gremio para llevar la noticia a sus respectivos periódicos, noticieros, programas de radio o de tele, o redes sociales varias Los más chafas traen consigo una cámara y una grabadora, por regla general sin rollo o sin baterías.

El asunto es que mientras unos están incluidos en las nóminas oficiales, otros en las de los órganos de difusión que no dependen del gobierno, (aunque reciben buen dinero por aparecer en ellos) y los agregados –como su nombre lo indica- que ocupan algún lugar en equis comunicación pero que no les paga ni el medio ni papá gobierno sino que reciben una propina de parte de los funcionarios o de las oficinas de prensa, pero que no es oficial, sino en forma de chayote.
Por eso me comentaba el famoso periodista don Epi Arellano Ontiveros, hermano de nuestro añorado amigo Edgar El Pipiripau de los mismos ilustres apellidos sinaloenses, que los periodistas estamos desorganizados, y aunque le servimos al gobierno de vehículo para la información en general, no recibimos una paga oficial con sus respectivas canonjías, y somos utilizados como servidores de acompañamiento. Urge –señalaba mi apreciado amigo y compañero- que integremos una federación de periodistas que agrupe todas las uniones que existen desperdigadas en la capital y en el estado y mediante un consejo editorial o algo parecido, hacer una selección seria de compañeros que ejerzan con dignidad el oficio, con profesionalismo y capacidad, humildad y seriedad, adiestramiento y honestidad, para que los jefes de prensa no nos desechen, alegando que dijo el gobernador o el presidente, o tal o cual secretario del Congreso o de la Procuraduría, que no nos incluyan en la nómina.

Existen algunos compañeros, abundó don Epi, que se sienten divos, o genios del periodismo y se ampulan como guajolotes, demostrando que son los que menos tienen derecho a ser llamados verdaderos periodistas, por lo que es urgente que se haga una depuración gremial y se quede todo aquel que en verdad tenga vocación profesional de comunicador y el que ensucie el oficio, que se haga a un lado. No tiene caso que existan oficinas o departamentos de prensa que estén ubicadas en plano centro de la ciudad (como es el caso de la del gobierno del estado) y no cuenten con un despacho para los profesionales de la noticia, computadoras y demás medios de difusión, y que la representante no disponga de libertad para agregar a tal o cual compañero, y se la pase esgrimiendo un sin fin de excusas, todas, con el mismo pretexto de que el gobernador no ha dicho nada.

Control Señores. Control Como están las cosas, habrá que hacer examen de conocimientos, colmillos retorcidos, mañas, tenebras, barbas, cochupos, hechicerías y demás habilidades de que dispongan cada uno de los integrantes de la famosa y brava perrada Que si sigue montada en el macho del divisionismo seguirá valiendo –en su mayoría- lo que se le unta al queso.

Servido amigo Epi.
Líneas. Tel. 311- 158-66-55.