José Guadalupe Rocha Esparza
Querido Pepe: No sé si te interesa buscar y leer el último libro que escribió mi hermano y dejó inconcluso. Su hija Silvia encontró esos apuntes, y casi terminada su obra se lanzó al FCE para ser editado La única novela que el filólogo escribió y conservó hasta el final de su vida entre sus papeles ya está en mis manos. ¡Bienvenido don Antonio!
Alatorre Chávez, orgullo de Autlán, Jalisco, sufrió migraña en su adolescencia, afirmando que tiene algo de tigre y algo de piraña, dada su rapidez, movilidad, ferocidad y ensañamiento. Es malvada, maldita, maléfica, reluciente y palpitante que destila su chorro de azogue amarillo y azul, ribeteado de un hilillo de verde bilioso. ¡Da miedo por implacable!
El memorialista evoca al joven que fue para descubrir que en el pasado se encuentra la clave para descifrar su vida. En esta novela, breve e intensa, surgida de su mítica Olivetti Lettera, es a la vez un ejercicio inédito en el terreno de la creación literaria de un apasionado y con una capacidad de asombro nunca mermada por los años. ¡Gracias Ángeles!