Por: José Ma. Narváez Ramírez.
Emotiva y poniendo de manifiesto que lo que sobra es billete para realizar este tipo de inauguraciones deportivas a nivel mundial -como la gran mayoría se enteró por medio del Internet y otros medios-, se llevó a efecto en Londres, Inglaterra, la tan esperada como sorpresiva y excelente fiesta del deporte olímpico, en la que sobresalió la flema inglesa con olor a monarquía decadente, que aunque caduca y muy desprestigiada, sigue siendo la soberana de aquellas tierras conquistadoras de medio mundo y vencedoras, como muy pocas, del chaparro corso.
Sobresalió que dejaron sin señal a los Estados Unidos, y aparte lo balconearon por haber mandado hacer los uniformes de la selección gringa con la etiqueta de made in China, poniendo de manifiesto la enorme cantidad de norteamericanos (y varios millones de mexicanos) que se han quedado sin chamba en el país -antes del buen vivir- y en medio del pleito político que se ha suscitado entre el taimado negrito desvergonzado y su contrincante, que ya parecen comadres de vecindad en contienda a la mexicana a la hora de los debates.
Total que se declararon inaugurados los Juegos Olímpicos (que ya no tardan en clausurarse con mendigues de medallas para México) Van unas cuantas en clavados y parece que asoma la puntita una en Fútbol, para callarles la boca a los mediocres comentaristas. Pero lo innegable es que las mujeres en eso de clavarse al agua y poner la flecha en la diana, se la sacan Son las que mejor han respondido en los olímpicos.
Volviendo a la pasada inauguración, entre la presentación de un gentío que, pasando por diversos pasajes de la historia llegó a la época moderna entre desafíos y saltos de batalla y de guerra, y entre vistas de películas con el sabor romanticón de antes, y el acre tinte sexual de la era moderna, para sellar el final con un excelente desfile de deportistas conquistadores de medallas, y la presentación de un viejo beatle que vino a México hace unos días para expresar malas palabras en su actuación, en el utilizadísimo zócalo capitalino para estos borlotes, mítines políticos y patrioteros, entre mitotes artísticos inflados con figuras extranjeras para apendejar más a nuestra abandonada a su suerte, juventud, que adora todo lo gringo, lo francés y lo inglés, en ese orden, ahora encandilada con lo chino.
Adelantaron unos días el desfile de las delegaciones olímpicas participantes, siendo el fut femenil y el varonil los iniciadores, se puede decir que los Juegos empezaron con todo el bombo y platillo que se esperaba y, si no mete la cola el chamuko, con esas deleznables manifestaciones de los que dicen hicieron mole con las torres gemelas, (vulgo: terroristas) aquello va a resultar con una brillantez fuera de serie y nuestro país probablemente se traiga unas muy contadas medallas (de las que sean) para sus pespelacas vitrinas olímpicas.
Lo más lamentable de todo este bochinche, (repito) están siendo los comentaristas deportivos (en especial del balompié) que se sienten los dioses del olimpo a la hora de narrar las actuaciones de los nuestros, y de sus entrenadores y directivos, como si fueran infalibles (ellos) y que les encantaría ser el director técnico de la Selección Mexicana de Fútbol (con un corriente no me jodas) para demostrarles a aquellos cómo se hacen las cosas. Lo gacho es que los tarados de la televisión los considera divos, exclusivos e insustituibles No siendo más que viles –y pido perdón por la palabra-, sangrones Ojala que sirvan las costosísimas transmisiones para hacer una defenestración inmediata y dejen a Zabludovsky de director de comunicación deportiva. Mañana va la Selección contra Senegal y esperemos que continúe esta racha de buena suerte y mejor estrategia
Control Señores Control Ya se dieron las sorpresas en el arco, la natación y el box, le siguen una serie de resultados inesperados en el deporte de las patadas y los clavados, pero así y todo hay que competir y ganar porque dijera el Cora Marismeño: si no ganas para qué compites Nada más que habría que recordar que solamente triunfan aquellos que lo merecen No sabemos qué pasó aquí en México Ya vieron en las pasadas elecciones De cualquier manera, esperamos que disfrute usted de los juegos y que no haga corajes con los resultados
(Líneas. Tel. 311 158-66-55).