* Maestros de numerosas escuelas revelan evidencias del desfalco: abren sus puertas para mostrar los artículos ofrecidos, los cuales quedan muy lejos de lo prometido.
* “¿Quién se queda con esos millones?”, pregunta uno de los profesores entrevistados.
* Una maestra advierte un peligro latente: se dieron juegos de dominó a preescolar con fichas pequeñas, por lo que los niños pueden atragantarse; pide sean retirados.
ÓSCAR VERDÍN CAMACHO.-
Maestros de distintas escuelas de nivel básico mostraron a este reportero la prueba contundente de que el programa Escuela Siempre Abierta es utilizado para un jugoso desvío de recursos económicos: abrieron sus puertas para enseñar el material de trabajo que les fue entregado, a cuentagotas, que supuestamente debía ser equivalente a unos 14 mil pesos para cada plantel pero que en la mayoría de los casos no llega ni a cinco mil, según sus propios cálculos.
Las quejas de profesores citadas ayer en este espacio parecen quedarse cortas cuando en diversas escuelas visitadas por este reportero fueron mostrados los artículos ofrecidos para el programa, pero que evidentemente se quedan lejos de lo prometido.
Por ejemplo, el profesor que está al frente de una escuela primaria, en el programa Escuela Siempre Abierta, estimó que el material que se le entregó no llega a cuatro mil pesos: balones, conos, juegos geométricos, crayolas, gafetes, tijeras, aros, hojas blancas, así como material de limpieza: dos escobas y dos trapeadores, una cubeta, jabón en polvo, un recogedor, así como 14 litros de pintura, entre otros artículos.
Agregó que de acuerdo con una lista oficial, también debió recibir 100 cuadernos pero sólo le dieron 25, pero que el resto, de plano le dijeron, mejor se esperara a que los de el gobernador Ney González Sánchez.
Por su parte, el director –únicamente durante este programa- de una secundaria indicó que “es una burla” que se presuma la entrega de un material que jamás llegó a las escuelas. En ese plantel recibieron 30 balones: 10 para básquetbol, 10 de fútbol y 10 de voleibol, aros, hojas, una soga, pintura, cartulinas…
El profesor estima: “todo esto cuando mucho llega a costar cinco mil pesos. Es una burla que inflen las cantidades, es un robo descarado. Nos habían prometido cuadernillos de inglés y no nos llegó ninguno”.
A su vez, la titular de un jardín de niños reclamó no sólo la poca cantidad de material de trabajo que se les entregó, sino la baja calidad de éste. Por ejemplo, dijo, se les dieron algunas cajas de dominó de mala calidad pero además en su presentación normal de puntos, cuando los niños de preescolar necesitan jugar con figuras de animales.
Indicó también que requerían desde el primer día plastilina y hasta ayer no se les había entregado, a pesar de que el curso concluye hoy, aunque otros planteles también acudirán el sábado. Entre los artículos que se les remitió había un paquete grande de rollo de papel de baño…pero a la mitad. También dos paquetes de MASECA para trabajo con los menores.
“En todas las escuelas empezamos a trabajar sin material. Fue un desorden. Si ya sabían del programa Escuela Siempre Abierta, uno no entiende por qué no se prepararon antes. Los encargados de las escuelas tuvimos que ir casi todos los días al departamento de Proyectos –de los Servicios de Educación Pública del Estado de Nayarit (SEPEN)- a ver qué nos daban. Fue vergonzoso. Un día una cosa y después otras. Para los jardín de niños hubo 100 pelotas, pero están desinfladas y nosotros tenemos que pagar para inflarlas”.
Otra maestra remarcó un dato sobre las fichas de dominó que se hicieron llegar a las escuelas de preescolar: “además de ser de pésima calidad, las fichas son muy chicas y se corre el riesgo de que algún niño se atragante con ellas. No nos olvidemos que ya estamos aceptando niños que aún no cumplen tres años. Yo creo que esos juegos de dominó deben ser retirados para evitar accidentes”.
Una maestra más de nivel básico, también cuestionada, añadió:
“No nos pidieron opinión de qué ocupábamos en nuestras escuelas. Era mejor que nos dieran el recurso para que cada escuela comprara, según sus necesidades. Por ejemplo aquí no ocupamos pelotas y nos dieron 100, pero necesitamos plastilina y no tenemos”.
Denunció la fuerte cantidad de dinero que seguramente “quedó en manos de no se quién. Mire –añadió-, yo soy maestra y cada año, cuando compramos el material hay papelerías que nos presentan promociones por un solo grupo, ahora imagínese cuando las compras son grandísimas como estas. ¿Dónde queda el descuento?, ¿quién se queda con el dinero?”.
A lo largo del recorrido por los planteles educativos resultó evidente que si bien en prácticamente todos, con excepción de uno, fue mostrado el material de trabajo y de que todos los maestros están seguros de que su valor está lejos del prometido, también se recibieron reclamos sobre las preferencias que se tienen por algunas escuelas para que participen en el programa, sobre todo cuando hay dos turnos, el matutino y el vespertino.
Fue citado el caso de la escuela Lázaro Cárdenas que está en la colonia H. Casas y que el año pasado participó en el programa, igual que ahora, a pesar de que maestros de la Leona Vicario intentaron ser incluidos, puesto que ocupan las mismas instalaciones.
Y qué decir de lo también citado ayer en estas páginas: el reclamo de que ahora, por las dos semanas de trabajo se les pagará mil 900 pesos cuando el año pasado fueron tres mil.
“¿Quién se está quedando con todos esos millones?, ¿quién?”, pregunta un maestro inscrito en Escuela Siempre Abierta.