Por Rafael González

TEPIC.- Juana Corona Hernández, hermana de la señora María de Lourdes Hernández Hernández, desde lunes de la presente semana, tiene secuestrados a los menores Gilberto INRI Ajaibán e Igor Juan Diego, de año siete meses y siete meses de edad, respectivamente, hijos del poeta de Cucharas, Gilberto Cervantes Rivera, quien pide al señor Gobernador Roberto Sandoval Castañeda y a su esposa Lili López de Sandoval, su intervención inmediata para que esos pequeñitos dejen de estar sufriendo maltrato psicológico y físico, por el descuido y maltratos a los que los tiene sometidos la precitada Juana y su tío Ticho, con el cual vive en amasiato, en el domicilio Macadamias 98 colonia El Paraíso.

Juana Corona, en complicidad del señor Ticho, ya tenían tiempo planeando quedarse con Igor Juan Diego, aunque primero manifestaban intenciones de hacerlo con Gilbertito, pero como a la poquianchis no le gustan los niños llorones, se decidió por el más pequeño y para ello, aprovechándose de la ingenuidad de María de Lourdes, le estuvieron lavando el cerebro, hasta que la misma, luego de una discusión que tuvo con el poeta de Cucharas, abandonó el hogar para irse con su hermana, quien de inmediato fue a concretar sus planes en el Centro de Justicia Familiar, donde sorprendió a sus directivos inventando una serie de acusaciones contra Gilberto Cervantes Rivera, periodista de muchos galardones poéticos y reconocido como muy responsable y buen padre.

Agrega el poeta de Cucharas, que esta Juana tenía planeado llevarse a sus hijos al estado de Oaxaca, donde ella dejó abandonados a sus propios hijos, así como lo hizo con otros más en la colonia Santa Cecilia, a los cuales, según confesó, los educó a golpes y encerrándolos para que aprendieran; pero se le descubrió el teatro el día de ayer, cuando Gilberto fue a llevarle dinero a Lourdes, resultando que ahí en el domicilio donde deberían estar resguardados, no había nadie, procediendo el atribulado y adolorido padre a buscarlos, encontrándose con la sorpresa de que Juana La Poquianchis, los llevaba por la carretera rumbo al Tajo, en un triciclo, Juan Dieguito amarrado con un trapo y Gilbertito arriba de una jaba, sin ninguna protección.

El poeta de Cucharas le reclamó porque se los llevaba fuera de su domicilio, exponiéndolos a un accidente, pero además, Gilberto Cervantes se dio cuenta que Gilbertito mostraba huellas de golpes en la nariz y boca, disque producto de una caída, cosa que manifiesta descuido por parte de la disque tía que se preocupa mucho por sus sobrinos; ayer, nuestro colega Cervantes Rivera, también denunció que Juana Corona y su amasio Ticho, estuvieron insistiendo que a Gilbertito lo educaran a golpes para que se le quitara lo llorón, pero resulta que el artista jamás ha educado a ninguno de sus hijos con maltrato psicológico o físico y eso, dijo, lo pueden investigar a la hora que quieran.

De igual manera denunció que a Lourdes, la madre de sus dos pequeñitos, la han estado presionando para que se vuelva loca y en estos momentos la tienen amenazada, la misma Lourdes le manifestó al poeta de Cucharas que el mentado Ticho y Juana La Poquianchis, no la dejan ni ir al baño y mucho menos quieren que el padre de los menores los vea, ya que estos en cuanto lo ven, sueltan el llanto, ya que se sienten indefensos ante la cobardía de los dos secuestradores de niños, quienes deben ser detenidos de inmediato y recluidos en el CERESO Venustiano Carranza. Seguiremos informando.