Quejosos insisten en que la autoridad, debe actuar contra la contaminación auditiva que es provocada en su mayoría por jóvenes irresponsables, así como también por algunos promotores de bailes, como Gilvizan y el Pollero a quienes jamás se les ha amonestando a pesar de que afectan la salud de las familias con sus estruendosos sonidos de su bocinas
Compostela.- Familias de Compostela, manifiestan su inconformidad porque a diario tienen que soportar el escandaloso sonido que producen los promotores de bailes, como son, el Pollero y Gilvizan, ambos empresarios utilizan a sujeto regordete con cara niño, que es conocido con el remoquete de El Chino Mofles quien sintiéndose empresario de esos que lavan y tienden, desde las 6 de la mañana anuncia, con alto volumen los bailes que son promocionados por dichos sujetos, sin importar el daño que ocasiona al recorrer las calles de Compostela.
Pero no solo son el Chino Mofles y sus patrones, quienes generan contaminación auditiva, sino también infinidad de conductores de vehículos que transitan por las calles de la ciudad con alto volumen en sus estéreos, problema que en múltiples ocasiones fue denunciado ante la dirección de seguridad pública municipal y la Delegación de Transito, departamento de fiscales y Ayuntamientos anteriores y que a pesar de ello, la contaminación auditiva jamás fue atacada, quizá por apatía y que hoy a través de este medio, los denunciantes piden al Presidente Municipal, Pablo Pimienta Márquez, ponga un hasta aquí a quienes trasgreden la paz y la armonía de las familias con fuertes sonidos auditivos..
reconocen los quejosos que en estas condiciones las autoridades no pueden garantizar una seguridad pública eficiente, pues mientras no ataquen el problema, la situación empeorará, pues son muchos los conductores que transitan con música a todo volumen y en estado de ebriedad, toda vez el Chino Mofles que a su paso por el centro histórico de Compostela, su Nissan azul parece que explotará por la presión de los decibeles que trasmiten sus bocinas, por lo que al bajar de su vehículo el sujeto regordete, baja totalmente fuera de si y hasta loco.
Por este motivo, insisten en que la autoridad debe actuar contra la contaminación auditiva que es provocada en su mayoría por jóvenes irresponsables, así como también por algunos promotores de bailes, a quienes jamás se les ha amonestando a pesar de que afectan la salud de los compostelenses—ya es tiempo que pongan orden para que la gente viva en paz y con tranquilidad, señalan.
En lo que corresponde a los promotores de baile, como son Gilvizan y el Pollero piden que ambos sean amonestados y obligados a que regulen el audio que utilizan ya que ambos traen varios los vehículos circulando con estruendosos sonidos que aturden a la gente y sin medir el daño que ocasionan