ÓSCAR VERDÍN CAMACHO.-

Ante la cada vez más próxima decisión que adoptará el Congreso del Estado en torno a la ratificación o, por el contrario, la negativa para que permanezcan en el cargo los magistrados del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) Javier Germán Rodríguez Jiménez y José Ramón González Pineda, un grupo de jueces podrían sentar un precedente nunca antes de visto, en el caso de la salida de los dos magistrados, de solicitar que una de las vacantes sea ocupada por un funcionario con carrera judicial, más precisamente un juez.

El movimiento que empieza a gestarse surge por la inconformidad de muchos funcionarios judiciales que han visto el arribo de magistrados que no tuvieron ninguna formación dentro del Poder Judicial, y por el contrario únicamente les bastó con gozar de la amistad del gobernante en turno, a quien corresponde presentar ternas de abogados para que el Congreso del Estado seleccione a uno de ellos.

De los magistrados actuales, si bien algunos tuvieron otros cargos judiciales en años anteriores, sólo Laura Elena Fletes Fletes arribó a la magistratura siendo funcionaria judicial en activo, puesto que en septiembre de 2003 en que fue elegida se desempeñaba como secretaria de estudio y cuenta, mejor conocidos como proyectistas.

Jueces locales que fueron consultados apuntaron que si la Cámara de Diputados resuelve la no ratificación de Rodríguez Jiménez y González Pineda, podrían hacer pública una petición al gobernador del estado Ney González Sánchez para que una de las vacantes sea cubierta por un funcionario judicial en activo, a fin de que se reconozca el trabajo de muchos, efectuado durante décadas en el Poder Judicial.