José María Castañeda .-

SANTIAGO.- Agricultores de la margen izquierda del río Santiago, luego de leer el pequeño reportaje de la forma en la que dos visionarios empresarios sinaloenses invirtieron sus ahorros para construir lo que fue en la década de los 70s la arrocera de Lerma.

Al conocer la inversión que hizo el gobierno del estado que preside Ney Manuel González Sánchez, de poco más de 12 millones de pesos para reconstruir lo que arruinaron un grupo de agricultores encabezados por el entonces diputado local, Cirilo N” y que en forma posterior el Huracán Kenna se encargó de darle el tiro de gracia, al echar a tierra las secadoras y elevadores de arroz, señalaron que desgraciadamente el gobernante está cayendo en el mismo error de su señor padre, al entregar la arrocera a un consejo de agricultores encabezado por David Haro Oliveros, y a dos consejeros cuyos nombres son; Manuel Azcona Salamanca y José Jiménez Gutiérrez.

Ney González, actuando con la buena fe que lo caracteriza, expresó que la arrocera de Lerma, acopiaría la producción de arroz de 150 productores del cereal, poseedores de 3 mil 500 hectáreas, que tendrían al año dos cosechas, lo que el gobernador no supo dijeron los entrevistados es que los principalmente beneficiados son el grupo de caciques de aquella margen izquierda del río, encabezados por el actual diputado Emilio González Benítez, David Haro Oliveros, Manuel Azcona Salamanca, José Jiménez Gutiérrez, Miguel Dueñas, quien fuera ex candidato del PAN a diputado por el X11 distrito, Fernando Órnelas Salas, Macedonio Jiménez Gutiérrez, Abrahán Guzmán Librada Correa, y a una persona a la que identificaron como el Ing. Sanabria.

Estas son las personas mayormente beneficiadas con la millonaria inversión que hiciera   el gobierno del estado para que resurgiera de entre sus cenizas la arrocera de Lerma, y es que cada uno de ellos siembra por lo menos 200 hectáreas de arroz, y no por que sean propietarios de estos feudos agrícolas, sino que acaparan con su dinero las tierras necesarias para la siembra del cereal, convirtiendo a los verdaderos dueños en peones a su servicio, apoyados en la inmensa necesidad económica que tienen los campesinos, sin embargo pocos años le dan de vida a la arrocera dada la ambición de quienes hoy son los beneficiarios, por lo que si ayer el paternalismo del gobierno y el sindicalismo existente ahuyentaron a quienes tuvieron la visión de invertir en la construcción de la arrocera de Lerma Canelos & Breceda, hoy 10 años son los que le dan de vida personajes muy conocidos de la margen izquierda del río, a los voraces beneficiados de  este pequeño fobaproa, y si no al tiempo.