Por: José Ma. Narváez Ramírez.
Han desfilado por las oficinas de las Direcciones de la Comunicación de los gobiernos estatales y municipales de nuestro estado, una larga lista de personas que se han destacado por su ingenio, colmillo retorcido, experiencia y capacidad de trabajo para hacer o mandar elaborar los boletines informativos correspondientes –junto con las fotografías y videos- que se envían a los órganos de información escrita, oral o televisiva, para darlos a conocer a nuestro pueblo, a cambio de cuotas convenidas con cada uno de ellos, a pesar de las severas crisis económicas imperantes. (Y a pesar de que el pueblo ha perdido la costumbre de leer o de enterarse de las noticias por el exceso de información oficial).
Después de un sexenio llamado de las vacas gordas, para todo lo que se llame periodismo banquetero o de alto rodaje, nadie se podrá quejar de que le fue mal con el licenciado de la Mololoa. Claro que a los grandes espacios de la información les tuvo (y tiene) que ir mejor que a los de infantería, lástima que en este sexenio don Roberto Sandoval Castañeda, únicamente se preocupa por soltarles la hebra a los de alta penetración popular, dejando en la orfandad a los comunicadores de los periódicos tabloides y a los de las hojitas parroquiales, hasta nuevo aviso Yo sugiero que debería haber más consideración y respeto por aquello de las revanchas
Cualquier persona que se interese por la comunicación, no se explica la razón, causa o circunstancia que rodea esta reserva de dominio en que se sitúa a los periodistas que conformamos la lista en espera, porque como están las cosas se hace necesario echar mano de todas las opiniones habidas y por haber para enderezar el barco.
Por otra parte, éstos (los comunicadores) se enojan porque piensan que son discriminados por los titulares de estas dependencias de la información, y piensan que no les quieren ayudar en lo económico por sus pistolas, pero nada hay de cierto porque los verdaderos jefes (o séase el gobernador y los presidentes municipales) son los que deberían recibir las andanadas que aquellos sueltan hacia los segundones, pero que son apuntadas para otro lado, dejándoles caer todo el peso de la crítica. Éstos las reciben como quien oye llover y se encuentra a buen resguardo de mojarse, respaldados por las excusas que aquellos declaran echando la culpa al no hay dinero porque tienen que cubrir millones de pesos para el pago de sueldos y pago de los préstamos que les dejó el anterior gobernador, los salarios a los funcionarios y a los cobradores heredados y los nuevos (llamados proveedores).
En una palabra. Ahora que se agruparon las dependencias Prensa y Turismo del gobierno del estado, en una sola, y se desataron las echadas de culpa y otras linduras, calificando aviesamente de misóginos a los periodistas olvidados, entre los defenestrados y los que se quedaron, vuelven a renacer las esperanzas de la perrada en lo que respecta a las participaciones que no llegan y que dicen los enterados que no llegarán porque es otra argucia más de los consejeros de los gobiernos, y ante la cercanía de los aguinaldos que se constituirán en el racimo de millones de fin de año, volverá el tiempo de las vacas flacas a este gremio que tiene más del año y medio en la inopia Pero que se medio consuelan con aquello de que cuando llegue Peña Nieto se le llegará su hora ¿A quién?
Control Señores Control Ya lo hemos dicho varias veces No hay mal que dure cien años ni pendejo que los aguante Así es que tienen la palabra, no los tesoreros ni los jefes de finanzas, sino los meros meros jefes de gobierno Ya que unos son los ratones y otros los gatos
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