Por: José Ma. Narváez Ramírez.

Con el cuento espeluznante del manejo de los presupuestos de hace un año y medio, de los escabrosos resultados de las pasadas elecciones, así como lo de la burrada legislativa de aprobar la reforma laboral, los paros escalonados de los burócratas exigiendo cuotas atrasadas y adelantos del aguinaldo, y las colas de aquellos mendigos del sexenio llamados proveedores Entre las repetidas respuestas de los gobiernos estatal y municipal -más rayada que discos de aquellos de 33 revoluciones por minuto-: no hay dinero ni fecha para programarles los abonos, solamente para pagarles a los de acá Como que los ciudadanos nayaritas barruntan de qué se van a tratar los informes de cada uno de los funcionarios que les toca debutar en las filas de la demagogia pura y barata Por algo se están entreteniendo más que de costumbre preparando los libretos correspondientes, inventando o agregando palabras y más frases rebuscadas, sacadas del amansa-burros y de los tratados de sinónimos y demás brebajes usuales en estos casos de apremio y necesidad de engañar bobos Aunque por regla no son, se hacen

Pero lo esencial es que a la gente, esto de los informes lo toma de quien viene, o sea que le presta tanta atención como los diputados y senadores de las cámaras –que no lo quieren ni por escrito- y por ello pasarán desapercibidos ¡AH!, pero eso sí, se llenarán de pueblo y de aplausos y dianas con chín chín

Aunque ya ni llorar sea bueno, ni malo, creo que lo mejor es reírse a tambor batiente de la situación, porque no queda más remedio que tenderse a lo largo del suelo y ponerse a soltar las de apipizca pero por exceso de risa, ya que de aflicción solamente en los velorios y por la muerte de un familiar

En realidad causa hilaridad la posición en que nos tienen un hatajo de politiqueros de mala sangre que todo son y serán menos buenos mexicanos, y mucho menos patriotas. A los que les importa pura madre la suerte que están corriendo sus compatriotas y que se dedican a distraer la atención de los paisanos dirigiéndola hacia los dineros que se adeudan y que no hay para cubrirlos, mientras ellos se compran coches nuevos, se fabrican edificios nuevos, estrenan cuentas nuevas y mujeres y hombres ídemAmén de otras lindezas

Pero todo sea por Dios y que vengan más –de los que ahora se están apuntando para suceder a estos que apenas llevan un año en el poder, y aquellos nada más les van a dejar unos cuantos meses para que agarren lo que puedan, pero sin que arrebaten- de los mismos como decía aquel que ahora califican de loco y que llamaban El Peje ¡Lástima Margarito!

Después de la aprobación de la Reforma Laboral, solamente quedan 30 días para que nos den la puntilla los Senadores Y Control Señores Control Que podría ser peor Ya que a la mejor saldrían de por ahí los huevudos que desatarían una revolución que nos llevaría a más del noventa por ciento a la muerte, o a quedar como candidatos a beneficiarios de la asistencia pública, vendrían otras calamidades que la guerra trae consigo y, al final del camino, volveríamos a más de lo mismo, como sucedió en Grecia cuando aquel viejo filósofo llamado Lycurgo, que arengó a los pobres para que tumbaran del poder a los ricos, se vino la levantada en armas, triunfaron los pobres y al final ya le andaba a Lycurgo porque los pobres se hicieron del poder, por lo consiguiente; RICOS, y se le echaron encima para que no fuera a promover otra revolución

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