Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, de no mediar intervención alguna, 84 millones de personas morirán en el mundo a causa del cáncer entre los años 2005 y 2015. En la actualidad dicho padecimiento, está considerado como la segunda causa de muerte en las poblaciones femenil e infantil de nuestro país.
Esta tendencia podría disminuir mediante la práctica de exámenes selectivos de detección, llamados así, por ser pruebas específicas para identificar condiciones que puedan desarrollar la enfermedad. De acuerdo al subdirector del hospital general del ISSSTE Benjamín Contreras Muñoz, diversos tipos de cáncer pueden ser eliminados si se detectan y diagnostican con prontitud, incluso antes de que quienes los padecen, presenten síntomas.
Explicó que, a pesar de que se desconocen las causas exactas que propician el cáncer, existen diversos factores ligados a una mayor probabilidad para su aparición, entre ellos destacan los antecedentes familiares de parientes cercanos que hayan presentado la enfermedad, tener sobrepeso u obesidad, así como mantener hábitos nocivos como el tabaquismo y el consumo de alcohol, no practicar ejercicio y llevar una dieta inadecuada.
Aunque las condiciones actuales de la vida pretenden simplificar diversas tareas, al mismo tiempo limitan nuestro desempeño físico y nos llevan a vivir de forma sedentaria; asimismo, cada vez existen en el mercado más alimentos procesados para facilitar o evitar su preparación, aumentando así, el consumo de aditivos y conservadores. Eso sin contar la exposición a contaminantes y efectos ambientales cada vez en mayor proporción.
Contreras Muñoz precisó que, además de la realización de un examen físico regular, en el que el médico busca cualquier anormalidad en el organismo, existen exámenes selectivos de detección que posibilitan el diagnóstico de algunos tipos de cáncer en particular. Por ejemplo, con la mamografía se puede demostrar la presencia de cáncer en el seno hasta dos años antes de ser palpable.
El examen denominado papanicolau, útil en la detección del cáncer cérvico- uterino y la identificación del Virus del Papiloma Humano, deberá ser practicado por lo menos una vez cada tres años, tres años después de haber comenzado las relaciones sexuales o al cumplir 21 años, lo que suceda primero. En el caso de los varones, el cáncer de próstata puede diagnosticarse mediante un análisis de sangre que detecta una sustancia llamada antígeno prostático.
Respecto del colon y el recto existen varios exámenes para la detección de pólipos, cáncer y otros problemas relacionados. Aunque estas pruebas son recomendadas para las personas de 50 años de edad y más, es preciso que quienes tienen un mayor riesgo de padecer la enfermedad, consulten a su médico sobre el tiempo y la frecuencia de su práctica.
El especialista aseguró que, además de estos, existen otro tipo de estudios de apoyo diagnóstico como las tomografías y exámenes laboratoriales específicos para la detección de distintos tipos de cáncer. Tomando en cuenta el género, las incidencias más frecuentes del padecimiento en los varones corresponden al cáncer de pulmón, estómago, hígado, colon-recto, esófago y próstata. En el caso de las mujeres destaca el de mama, pulmón, estómago, colon- recto y cuello uterino.
Finalmente, el galeno recomendó consultar al médico antes de someterse a dichas prácticas, pues él tomará en consideración varios factores antes de sugerir una prueba de detección de cáncer. Después de analizar la historia médica, familiar, el estado de salud y el estilo de vida de cada paciente en particular, definirá las acciones a seguir y sus efectos. En cualquier caso, es importante mantener un estilo de vida saludable y acudir periódicamente a la institución de salud correspondiente.