José María Castañeda

SANTIAGO.- Un verdadero enjambre de agentes de la Policía Nayarit, y de soldados de la Treceava Zona Militar se dieron cita el día de ayer en esta ciudad luego del asesinato de una persona en el poblado del Capomal según fuimos enterados por parte del personal de la dirección de seguridad pública.

Serían las 8 de la mañana con 10 minutos se informó que en el poblado del Capomal concretamente en la calle Veracruz, se encontraba una persona del sexo masculino muerta, tirada en el piso al parecer por arma de fuego. En ese sentido se señala que se dio aviso inmediatamente a la Policía Estatal, y al agente del ministerio público del fuero común, al igual que personal adscrito a la dirección de seguridad pública.

se apersonaron en la escena del crimen, mencionando que al arribar las autoridades verificaron que el reporte era afirmativo ya que tirado a media calle se encontraba el cuerpo sin vida de Eduardo Rodríguez Martínez de 40 años de edad. El ahora occiso a simple vista presentaba lesiones producidas por arma de fuego manifestando personas del lugar que los asesinos de Eduardo habían arribado al lugar a bordo de una camioneta pick up, color blanco, de la cual no se precisan mayores características, señalando los testigos que de la camioneta bajaron 3 sujetos armados mismos que sin mediar palabra alguna comenzaron a disparar sobre la humanidad de Eduardo Rodríguez, quien acusando los efectos de las balas asesinas cayó pesadamente al suelo herido de muerte falleciendo momentos más tarde.

Los criminales una vez que testificaron que su víctima había dejado de existir de nueva cuenta abordaron la camioneta para acto seguido violentamente el conductor de la unidad aceleró al máximo para huir del lugar. De manera posterior se implementó un operativo por parte de las fuerzas castrenses, de la policía Nayarit, operativo que contempló la cabecera municipal, misma que se vio abarrotada de agentes judiciales y soldados con el rostro cubierto, en busca de los presuntos responsables del asesinato de Eduardo Rodríguez Martínez, sin embargo hasta el momento de cerrar la presente edición nada se había informado.

Por lo que solamente se señala que del cuerpo se hiso cargo el agente del ministerio público del fuero común y el médico forense, quien finalmente se encargó de la practicarle la necropsia de ley, para posteriormente entregar el cuerpo a sus familiares para su velación y posterior inhumación, sin embargo no dejó de poner nerviosos a los ciudadanos santiaguenses ver a tanto agente judicial y soldados fuertemente armados con el rostro cubierto.